Organizaciones ecologistas denuncian que el Ayuntamiento de Gijón puso en peligro la salud de los usuarios de la playa de San Lorenzo

02/06/2018

La alcaldesa Carmen Moriyón admitió el pasado sábado que no se tomaron medidas de medición ni evaluación de ningún tipo a pesar de los claros indicios de altos niveles de contaminación de las aguas.

La playa de San Lorenzo / Fructuoso Pontigo

La Coordinadora Ecoloxista considera gravísimo que el Ayuntamiento de Gijón haya ocultado de forma intencionada los graves niveles de contaminación de las aguas de la playa de San Lorenzo del pasado sábado, tal como reconoció ayer la alcaldesa de Gijón que a pesar de ser una competencia municipal el control de las aguas de baño  no se recogieron muestra alguna ese día, ni se tomaron medida alguna preventiva.

A pesar que desde la Coordinadora se solicitó el sábado por la mañana en vista de las del fuerte olor a heces del agua y del color del agua, se señalizara el riesgo para los que entraban en el agua:

-Telefónicamente al Servicio de Salvamento de la playa.

-Por correo electrónico tanto a la Policía Municipal como al Servicio de Vigilancia Ambiental del Principado la toma de muestras.

Hay que recordar que varias personas que entraron en el agua ese día porque no había ninguna señal en contra, después tuvieron problemas y molestias, algunos gastroenteritis, lo que la idea de la irresponsabilidad municipal por no señalizar el peligro que suponía el baño en la playa, riesgo que continuo el domingo, tal como reconoce la alcaldesa con los análisis de las muestras que ese día si tomaron casualmente.

La actual normativa exige señalizar con banderas y carteles de advertencia de riesgo, durante el tiempo que duren los alivios y hasta que se restablezcan las condiciones normales en la calidad del agua de baño para evitar problemas de salud. Exigencia que el Ayuntamiento de Gijón incumplió de forma evidente y continuada, el sábado y el domingo.

El Ayuntamiento de Gijón es la encargada del Programa de Vigilancia Sanitaria de Zonas de Baño, donde solo se  controlan los parámetros microbiológicos de contaminación fecal, concretamente enterococos intestinales y Escherichia coli que es evidente que el sábado se encontraban fuera de norma, porque el domingo todavía estaban mal.

El grupo de los enterococos intestinales puede utilizarse como índice de contaminación fecal, ya que la mayoría de las especies no proliferan en medios acuáticos. Los enterococos intestinales se excretan habitualmente en las heces humanas y de otros animales de sangre caliente. La presencia de enterococos intestinales es un indicio de contaminación fecal reciente. Con lo cual no se sostiene que la culpa es de las grasas tal como pretende engañarnos el Ayuntamiento de Gijón.

Llevamos años denunciando el coladero que es la señalización de la calidad de agua de baño, años denunciando que cuando llueve mucho los colectores al ir en carga, alivian directamente al mar y  al río, con el consiguiente impacto, porque en Gijón las aguas residuales se van en parte al mar  vía emisario sin ningún tratamiento y con la consiguiente contaminación, situación que lleva décadas, no parece que se vaya a solucionar a corto plazo. Sin olvidar que el actual sistema de colectores mezcla las aguas pluviales con las residuales cada vez que llueve.