De "lo primero que hará el PSOE será derogar la reforma laboral de Rajoy" a "las normas no se pueden derogar alegremente"

La primera es una promesa estelar de Pedro Sánchez antes de llegar a la presidencia, que aún se recoge la web del PSOE. La segunda es una de las respuestas de la nueva ministra de Trabajo -Magdalena Valerio- ante las preguntas del diario La Razón publicadas hoy: "la derogación de la reforma laboral es su buque insignia. ¿Cuándo se va a sentar con los agentes económicos y sociales?" y "¿Va a ser una derogación parcial (de los aspectos más nocivos) o total?".

El 4 de octubre de 2012, al poco de aprobarse la Reforma Laboral del Gobierno Rajoy, base para un modelo de crecimiento que se sustenta en la precariedad laboral, el PSOE presentó un recurso al Tribunal Constitucional con el fin de que se "declarase la inconstitucionalidad y consecuente nulidad de los preceptos" de la misma. En concreto, este partido impugnaba "por inconstitucionales nueve artículos de la reforma laboral que vulneran hasta diez preceptos constitucional". Algo lejos queda esa fecha, pero el Partido socialista no ha cejado en su afán de derogar la que quizás sea la medida económica más trascendente del PP en los últimos años.

El PSOE alegaba textualmente lo siguiente: "que algunos elementos claves de esta reforma alteran sustancialmente el modelo democrático de relaciones laborales que hemos ido construyendo entre todos a lo largo de las últimas tres décadas, con altas dosis de consenso y diálogo social.

Se trata de una alteración de tal envergadura del modelo democrático y del equilibrio de intereses en juego en el complejo mundo de las relaciones laborales amparado por nuestro sistema jurídico, que tal reforma contradice en puntos esenciales mandatos específicos contemplados en el texto constitucional, al extremo de atacar las bases del Estado Social de Derecho.

En concreto, la reforma atenta contra preceptos de texto constitucional como el papel institucional reconocido a las organizaciones sindicales y empresariales, el derecho a la libertad sindical, el derecho a la negociación colectiva, el derecho al trabajo, el derecho a la tutela constitucional frente a tratamientos discriminatorios y a la tutela judicial efectiva".

Un Pedro Sánchez sin pelos en la lengua en la oposición denunciaba reiteradamente “las nefastas consecuencias que está teniendo la reforma laboral, tanto por el intolerable recorte de los derechos de los trabajadores, como por la constante devaluación de sus condiciones salariales, lo que está agravando la situación económica de las familias y dificultando la salida de la crisis”.

Por su parte, los dos sindicatos con mayor número de afiliados, CCOO y UGT, también promovieron en su día un recurso de inconstitucionalidad con el contundente argumento de que la "reforma atacaba el derecho mismo al trabajo". Desde entonces no han parado en pedir su derogación total. En el mes de febrero de este año insistieron en la "derogación de la reforma laboral del PP para ayudar a la igualdad salarial, ya que la misma ahonda en la desigualdad salarias, entre otros aspectos". Esta por ver si mantienen intactas sus exigencias con la llegada de Sánchez a la presidencia.

Unai Sordo, secretario general de CCOO, ha matizado esta semana que “los sindicatos estamos por la derogación, pero no derogar porque sí y volver a la legislación de 2009, sino para construir un sistema de relaciones laborales más moderno que no apueste por la caída salarial y la precariedad como pasaba con la última reforma", y ha añadido que “mantenemos que la reforma laboral de 2013 debe derogarse, pero hay que cambiarla por otras normas porque la reforma de 2010 [del Gobierno socialista de Zapatero] ya tenía ciertos problemas”. Los "ciertos problemas" solo podían ser medidas casi idénticas a las impulsadas con mayor profundidad por el PP dos años después. Cualquiera puede consultar ambos textos para encontrar las similitudes en la "flexibilización" del despido, por poner un ejemplo.

Y llegamos a la entrevista concedida por la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, al diario ultra La Razón;

[...] La derogación de la reforma laboral es su buque insignia. ¿Cuándo se va a sentar con los agentes económicos y sociales?

Tenemos previsto sentarnos a dialogar con los sindicatos y los representantes de los empresarios a la mayor brevedad posible.

¿Antes del verano?

Sí, por supuesto, nos sentaremos antes del verano.

¿Va a ser una derogación parcial (de los aspectos más nocivos) o total?

Las normas no se pueden derogar alegremente, hay que analizar toda la reforma laboral en su conjunto y ver cuáles son los aspectos que consideramos de manera dialogada y consensuada que hay que eliminar [...]

Más allá del nombramiento y perfil de los ministros/as, habrá que seguir muy atentos a las medidas concretas que se aprueban en los próximos meses. También las que se derogan o, como parece en este caso, se maquillan.