STERM-i exige un nuevo modelo de acceso a la función pública docente

11/07/2018

Siempre hemos denunciado que el actual modelo de concurso-oposición selectivo, memorístico y tradicional no sirve para dar respuestas a las necesidades de la escuela pública.

Desde hace años desde STERM Intersindical exigimos al MECD un debate profundo sobre el actual modelo de oposiciones que ponga fin a la multitud de incidencias que se dan en este tipo de procedimientos y que, en estas últimas oposiciones, se han visto acentuadas y han causado un gran malestar entre las opositoras y opositores.

Son ya centenares de reclamaciones que exigen respuestas concretas a los tribunales y a la Consejería de Educación ante las cifras alarmantes que nos arroja este proceso selectivo: especialidades como Análisis y Química Industrial en la que TODAS las personas presentadas están suspensas, tasas de suspenso en la primera prueba de más del 90% en Matemáticas, Geografía e Historia o Peluquería y Estética, plazas desiertas en las especialidades de Física y Química, Análisis y Química Industrial y Peluquería, así como una gran disparidad en las notas de los tribunales de la misma especialidad como en Procesos de Gestión Administrativa, Lengua o Inglés donde en unos aprueban 25 personas y en otro tan sólo 3.

Esta situación se podía haber evitado. A inicios del mes de Septiembre, cuando se iniciaron las negociaciones para esta convocatoria de oposiciones, se exigieron cambios en el modelo de acceso que permitiesen la consolidación del profesorado interino puesto que NO existían garantías de que pudiesen reducirse las altas tasas de interinidad de nuestra región en un proceso extraordinario de empleo público docente. A lo largo de meses se hicieron concentraciones ante el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en Madrid, concentraciones en la Delegación de Gobierno de Murcia, encierros tras las mesas de negociación con el MECD y la exigencia a la Consejera de Educación, Adela Martínez-Cachá, de que diese la cara por el colectivo docente interino para evitar que estas oposiciones se convirtiesen en un ERE masivo.

Si bien lo único extraordinario que está demostrando tener este proceso es el alto número de suspensos y la cantidad de especialidades que dejarán plazas sin cubrir por la imposición de unos criterios que están suponiendo una auténtica “escabechina” convirtiendo el concurso-oposición en una oposición pura.

Siempre hemos denunciado que el actual modelo de concurso-oposición selectivo, memorístico y tradicional no sirve para dar respuestas a las necesidades de la escuela pública. Estas oposiciones demuestran una vez más que este modelo no pone énfasis sobre las capacidades pedagógicas del profesorado sino sobre la primera parte donde recae el peso de la prueba: en la exposición del conocimiento teórico que, en muchos casos, se trata de temas anticuados y ya desfasados. Por esta y algunas razones más, planteamos a la administración que la inversión del orden de las pruebas para que la defensa de la programación fuese en primer lugar y que las diferentes partes de este concurso-oposición fuesen NO eliminatorias.

Por ello, una vez más, nos ratificamos en nuestra apuesta por un modelo de Acceso Diferenciado a la Función Pública que reconozca de manera efectiva los servicios prestados en el sistema educativo público y no continué poniendo trabas y dificultades a las y los docentes que han demostrado su capacidad y profesionalidad. Así como un modelo de acceso más próximo a las necesidades reales de nuestro sistema educativo por lo que es necesario que se revisen los criterios fijados por la Administración Educativa con los que los tribunales evalúan los exámenes, que estos criterios de evaluación y calificación sean totalmente públicos y transparentes, del mismo que se le exige al profesorado en su labor docente, así como que se reduzcan las presiones ejercidas hacia los tribunales por parte de la Administración.

Para STERM Intersindical defender la Educación Pública significa dar estabilidad laboral al profesorado y defender un acceso a la función pública docente transparente y justo que responda a las necesidades reales de la escuela del siglo XXI.