El Ayuntamiento de La Zubia destina 385.000 euros a la restauración de los Baños Árabes

12/08/2018

    La responsable de Cultura del municipio granadino, Rosa Gamero, y el arquitecto del proyecto, Fernando Alcale, han presentado la mayor inversión en patrimonio municipal de los últimos años

Presentación del proyecto de restauración de los Baños Árabes / Cortesía

El Ayuntamiento de La Zubia va a iniciar una intervención en los Baños Árabes, para su recuperación y puesta en valor como atractivo patrimonial del municipio. Con proyecto redactado por el arquitecto Fernando Acale Sánchez, la intervención va a suponer una inversión de 385.746 euros, “la mayor inversión en patrimonio municipal de los últimos años, en plena crisis y con una minoría absoluta en el Ayuntamiento”, en palabras del alcalde, Antonio Molina. Los Baños Árabes de La Zubia son Bien de Interés Cultural desde 2003, con la categoría de Monumento.

La responsable de Cultura en el Ayuntamiento, Rosa Gamero, el arquitecto Fernando Acale, y el arqueólogo José Javier Álvarez han presentado el proyecto en el entorno de los Baños Árabes, en la noche de este jueves 9 de agosto, ante el numeroso público congregado, con la presencia del Centro de Estudios Al-Zawiya.

Rosa Gamero ha explicado que ahora se va a acometer la primera fase del proyecto, la de restauración. “A continuación se le puede dar un sentido turístico y cultural, puede albertar un puesto de información muncipal... Será un proyecto con muchas posibilidades, por supuesto abierto a la ciudadanía y para el disfrute de las vecinas y los vecinos de La Zubia” ha comentado la responsable de la Cultura municipal.

Será una intervención de gran calado, que permitirá “la correcta visualización y percepción del edificio, proporcionando una adecuada lectura formal y conceptual del monumento”, según Fernando Acale.

Sobre una superficie de algo más de mil metros cuadrados, el equipo de intervención se plantea limpiar y dignificar las perspectivas visuales de la edificación, de los siglos XII-XIII, “anulando o mitigando la visión de edificaciones colindantes, que distorsionan la perfecpción y del bien” y, por otro lado, “la realización de intervenciones que permitan la lectura contextualizada del monumento en un entorno donde se tenga en cuenta la evolución histórica del ámbito”, en palabras del propio arquitecto redactor.

Además de los baños y las ruinas del 'funduq' (albergue), la parcela contará con un jardín o huerto de acceso, diseñado con recursos propios de la arquitectura local del mundo rural: albercas de agua, parterres con huerto y frutales, solerías de ladrillo, empedrados y alpañatas, etcétera. “De esta forma se trata de contextualizar el edificio en un entorno formalmente similar al que sería el suyo en su época de construcción, un entorno eminentemente rural, de huertas y frutales, como se presume podría ser el contexto de la alquería al que estos baños daban servicio.

En época nazarí, siglo XV, La Zubia aparece como población importante por su elevado número de habitantes, y es señalada como lugar con numerosas casas de recreo, huertas, alquerías y otras entidades menores. Los baños de época islámica eran edificaciones dedicadas a la higiene corporal, pero tenían varias funciones: el acto del baño comportaba una finalidad religiosa, higiénica y social. En la provincia de Granada existieron una gran cantidad de baños árabes, aunque pocos se han conservado completos. La estructura del 'hamman' manteía el esquema romano: 'apoditerium', zona de baño, 'frigidarium', 'tepidarium' o sala de vapor, 'caldarium' o sala caliente, caldera...

Los Baños Árabes de La Zubia, situados en el Callejón del Baño o de la Chana, son un ejemplo representativo de estas edificaciones del Al-Andalus rural. Construidos entre los siglos XII y XIII, constituyen, junto con la cercana Casa de las Infantas, los únicos restos conservados de la histórica alquería nazarí de La Zubia.

En el siglo XIX, Almagro Cárdenas y Gómez-Moreno Martínez hicieron referencia a estos baños en la crónica de la visita que realizaron en 1889. Desde esa fecha no se sabe más del edificio hasta 1979, cuando Mariano Martín García, por encargo de la Delegación Provincial de Patrimonio Histórico Artístico de Granada, los localiza a las afueras del núcleo urbano actual, enmascarado por otras edificaciones. Describe un edificio de 9,46 por 7,78 metros, con dos salas rectangulares unidas por su mayor lado, ambas cubiertas con bóveda de cañón. Las bóvedas de ladrillo macizo apuntan a su construcción en el siglo XII.

En 1986, el edificio fue sometido a la eliminación de todos los elementos que no correspondían a la construcción original, y al refuerzo de la estructura, con pequeñas intervenciones en el interior. El estado actual del edificio se corresponde con el final de aquella restauración. En 2010, el entorno acogió una campaña de trabajos arqueológicos, que aportó datos relevantes para el conocimiento de las estructuras originales del baño, su funcionamiento y su entorno. La localización, junto a los baños, de las trazas de un edificio de grandes dimensiones, con patio central, que podría identificarse como 'funduq', fue uno de los hallazgos más relevantes. En ese espacio se desarrollarían actividades comerciales y de alojamiento de los mercaderes.