La propuesta europea para reducir el uso de plástico puede dejar fuera gran cantidad de plásticos de un solo uso

12/10/2018

La organización ecologista Amigos de la Tierra valora positivamente el establecimiento de la directiva, pero advierte que puede permitir grietas legales para que se continúe la producción de algunos plásticos de un solo uso. Reclama acciones al Parlamento para prohibir todos los plásticos de un solo uso y fomentar alternativas reutilizables reales.

Residuos plásticos / Wikimedia

El pasado miércoles, 10 de Octubre, el Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo votó la propuesta de Directiva sobre productos plásticos de un solo uso de la Comisión Europea, para reducir la contaminación de plásticos en nuestros mares.

El texto sometido a votación por el comité, a pesar de contener aspectos muy positivos como la prohibición de productos innecesarios, así como porcentajes ambiciosos de reciclaje, que ya incluía la propuesta de la CE, define los plásticos de un solo uso de forma ambigua. Esto permitiría interpretaciones diferentes para los envases de un solo uso y, por tanto, abriría la puerta a que los productores pudiesen evitar la prohibición de determinados artículos.

La organización ecologista Amigos de la Tierra advierte que esta normativa, de vital importancia en la lucha contra la contaminación por plástico, puede representar un gran paso para poner freno al grave problema de contaminación por plásticos al que se enfrenta el planeta. Sin embargo, los europarlamentarios tienen que ser claros y votar por un texto que no deje opción a considerar productos desechables como reutilizables.

Alodia Pérez, responsable de recursos naturales y residuos de Amigos de la Tierra, señala que “la definición dada a los plásticos de un solo uso mina gran parte de la propuesta para reducir la contaminación por plásticos. Es inimaginable que una empresa tenga la opción de comercializar una pajita de plástico de un solo uso como si fuese reutilizable y, según la definición propuesta, esto sería posible”.  

El problema de los plásticos en entornos marinos y terrestres es acuciante, e irá a más si no se toman las medidas adecuadas. Las estimaciones de la Fundación Ellen McArthur prevén que si no hay un cambio de modelo de consumo, en 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos.

La propuesta elaborada por la Comisión incluía la prohibición de productos innecesarios o fácilmente sustituibles como pajitas o vajillas y cuberterías de plástico de un solo uso, así como porcentajes ambiciosos de reciclaje, a través de la recogida separada, con la recomendación de utilizar sistemas de depósito y retorno en gran parte de los casos, como sucede con las botellas de plástico, para las que se plantea un 90% de reciclaje en 2025.

A la propuesta de la CE, el comité de medio ambiente ha añadido la prohibición de las bolsas de plástico muy livianas, envases de poliestireno para alimentos y bebidas y productos hechos de plástico oxo-degradable. A su vez han señalado que las botellas de plástico deberán fabricarse con un 35% de plástico reciclado.

En este momento, la posición del Parlamento Europeo es clave. El próximo 22 de octubre los europarlamentarios tendrán que votar las propuestas del Comité. Amigos de la Tierra, como miembro del movimiento global Break Free From Plastic, reclama una mejora de la Directiva, con una definición clara de los plásticos de un solo uso, con medidas concretas para reducir estos productos y fomentar los reutilizables, eliminar los pseudo-plásticos de las alternativas (como los plásticos biodegradables o los papeles con láminas plásticas en su composición), reforzar la responsabilidad ampliada del productor, establecer la obligación a las empresas de hacerse responsables del 100% del coste ambiental de sus productos, y apostar por medidas de recogida que alcancen objetivos óptimos, como los sistemas de retorno.

Amigos de la Tierra espera  que la presión de la sociedad civil, cada vez más consciente del problema, cale en las decisiones del Parlamento Europeo y que las próximas negociaciones del trílogo avancen por el camino adecuado para transitar hacia una economía circular real que ponga fin a la contaminación por plástico en entornos terrestres y océanos.