Anticapitalistas lanza campaña contra los ricos frente al auge de la ultraderecha

08/11/2018
  • La campaña arranca hoy y contará con actos, acciones y mesas informativas en distintas ciudades en las que participarán cargos públicos y militantes de la organización.
  • La única minoría peligrosa son los ricos. Ellos son nuestro problema busca señalar a la minoría de ricos que se enriquece acosta de la miseria de la mayoría y alerta del peligro de los discursos de gobernantes como Trump, Salvini y ahora también Bolsonaro o VOX contra migrantes, mujeres, personas LGTBI+, etc. y señala la desigualdad económica como el verdadero problema de las clases populares.
  • La organización apuesta por expropiar y repartir justamente toda la riqueza creada en el mundo, de la cual el 40% fue acaparada por el 1% de la población en el último año, entre otra serie de medidas programáticas que recogen en la campaña.
  • No obstante, reconocen que la solución no pasa solo por combatir a la ultraderecha desde el campo electoral, sino desde la organización en los barrios y con los movimientos sociales.

Anticapitalistas ha lanzado hoy la campaña La única minoría peligrosa son los ricos. Ellos son nuestro problema para señalar a los culpables de la crisis y quienes se han beneficiado de la misma engordando sus cuentas corrientes gracias al sacrificio y el recorte de derechos de la mayoría trabajadora. Desde Anticapitalistas consideran que “la mejor forma de luchar contra el auge de la ultraderecha encarnada en Trump, Salvini y ahora también Bolsonaro o VOX es señalar hacia arriba, hacia las élites económicas y no buscar chivos expiatorios entre sectores vulnerables de la población”.

Para esta campaña, la organización ha preparado actos, acciones y mesas informativas en distintas ciudades en las que participarán cargos públicos, militantes y simpatizantes de esta formación durante las próximas semanas. El objetivo es señalar que la desigualdad económica entre una minoría enriquecida y una mayoría empobrecida es el verdadero problema de las clases populares frente a los que pretenden acusar a migrantes, mujeres, personas LGTBI+, etc. de intentar acaparar recursos y conseguir así que los colectivos más vulnerables y desfavorecidos se enfrenten entre ellos mismos “por los restos de la miseria”.

El documento de presentación de la campaña explica que “esa minoría de privilegiados es la que agrede el bienestar social de la población sistemáticamente robando la riqueza generada y recortando derechos a costa del trabajo y la explotación de la mayoría.” Por ello, señalan a los responsables de la situación de crisis, la precariedad y el empobrecimiento en la que se encuentra la clase trabajadora y llaman a pasar a la acción frente a la desesperanza tras la formación de los últimos gobiernos en Europa y América.

De este modo, la organización plantea como soluciones no solo dar la batalla en el terreno electoral, sino fortalecer los movimientos sociales que “luchan cotidianamente contra la presión que impone el sistema”. Así, señalan al movimiento feminista, los sindicatos sociales por el derecho a la vivienda, asociaciones de vecinos contra la especulación urbanista o los sindicatos combativos y de clase. En su opinión “son nuestros únicos instrumentos para combatir la desigualdad extrema y la proliferación de los discursos xenófobos y de odio”.

La organización ha presentado junto con esta campaña una serie de medidas programáticas que apuestan por expropiar y repartir justamente toda la riqueza creada en el mundo, de la cual el 40% fue acaparado por el 1% de la población en el último año. “El problema no es la falta de recursos sino que la riqueza está concentrada en muy pocas manos” recalcan. Esta medida viene acompañada por otras como: Creación de una banca pública con gestión democrática, nacionalización del sector energético, servicios públicos universales (educación, sanidad, dependencia, transporte) que socialicen las tareas reproductivas que hoy recaen de manera privada en las mujeres y que generen empleo estable y con salarios dignos en sectores altamente feminizados y devaluados; pensiones públicas de calidad; nueva legislación laboral que asegure con salario mínimo interprofesional de 1200 euros; derogación del artículo 135 de la Constitución que anteponía el pago de la deuda al gasto social; política tributaria justa con eliminación de privilegios a la banca y paraísos fiscales; moratoria en ejecución de desahucios, prohibición de ventas de vivienda a fondos buitre, creación de un parque de vivienda social y control público de los precios del alquiler, entre otras.