La CGT manifiesta su oposición a la demolición del Hospital Clínico Virgen de la Vega en Salamanca

10/11/2018

La central anarcosindicalista denuncia que la operación carece de sentido ya que “responde a un plan obsoleto diseñado a finales de los 90, que incluye la demolición el Hospital Clínico de Salamanca, de tan sólo 43 años de antigüedad” y recoge la firma de 2500 personas en contra de su ejecución.

El hospital / Archivo

La central sindical CGT ha recogido más de 2500 firmas en un manifiesto de oposición al proyecto de demolición del Hospital Clínico Virgen de la Vega en Salamanca. Dicho proyecto pretende ser parte de un proyecto de renovación de las instalaciones del Complejo Hospitalario de Salamanca.

Desde CGT denuncian que el proyecto planteado por la Junta de Castilla y León es un error flagrante, sin justificación ni viabilidad. “Esta elección es la peor, la más cara y un gran error, el nuevo hospital tendrá menos camas y quirófanos que el actual y no va a solucionar nunca el histórico problema de las listas de espera”, manifiestan desde la central.

Según sostienen que la actual instalación es perfectamente viable y que únicamente requiere reformas, prescindiendo de la completa demolición contemplada en el proyecto. También apuntan a que los resultados de la nueva instalación, que demorarían la respuesta necesaria a las deficiencias de atención sanitaria en la provincia y en la comunidad, son mucho peores que la situación actual, dándose que con la nueva instalación se contaría con 250 camas menos.

Desde la central sindical, así mismo, denuncian los avatares a los cuales ha sido sometida la instalación hospitalaria a lo largo de la última década. Según apuntan, la construcción del nuevo complejo se inició en el año 2007, anunciándose que estaría operativa en el 2012. Sin embargo, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria afecto de lleno al proyecto, aplazándose en reiteradas ocasiones mientras se incrementaban los sobrecostes de la construcción en un 40%.

La CGT ha anunciado su apuesta por un proyecto alternativo, consistente en el rechazo a la demolición total y el mantenimiento de un 70% de las actuales instalaciones con obras de mejora de los servicios como climatización o accesos.