Banbari, el periodista saharaui que la ONU pide a Marruecos deje en libertad

El periodista fue detenido por informar sobre los Derechos Humanos. Condenado a seis años de prisión, lleva tres en una cárcel marroquí.

Mohammed Banbari / Por un Sahara Libre

Filmó los graves incidentes que se produjeron en la ciudad de Dajla, en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, tras un partido de futbol y a los cuatro años fue detenido y acusado de participar en los altercados. Condenado a doce años de cárcel, pena reducida después a seis, el periodista saharaui Mohamed Banbari, de 48 años, lleva tres años en prisión: la ONU ha pedido a Marruecos su inmediata puesta en libertad,

El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas considera que la situación que padece de Banbari se debe a su trabajo como periodista en Dajla, donde era corresponsal del grupo periodístico saharaui Equipe Media e informaba sobre violaciones de los Derechos Humanos y la lucha por la autodeterminación de los saharauis; el Grupo de Trabajo dice que debe recibir la correspondiente reparación y tratamiento médico.

La detención del periodista saharaui se produjo el 26 de agosto de 2015 al presentarse en la comisaría de policía para renovar el carnet de identidad;  hasta entonces no le había sido notificada acusación alguna. La incriminación se basó en supuestas confesiones hechas por expresos, que ni siquiera testificaron en el juicio.

A los tres meses de la detención fue condenado por un tribunal de El Aaiún a doce años de cárcel, “después de fabricar contra el cargos sin fundamento alguno”, según fuentes saharauis. La pena fue rebajada a seis años el 12  de enero de 2016 por un tribunal de apelación, el doble de la impuesta a cualquier  otro de los condenados por los mismos hechos, según la organización estadounidense Freedom Now. Esta organización señaló que Banbari filmó la quema de casas y tiendas y documentó algunos de los ataques que ocurrieron tras el partido de futbol.  El juicio contra Banbari fue a puerta cerrada.

Una semana después de la sentencia de enero de 2016, las autoridades penitenciarias marroquíes trasladaron al periodista de la cárcel Negra de El Aaiún a la de Ait Melloul, en Marruecos, lo que se consideró,  según fuentes del Ministerio saharaui de los Territorios Ocupados, una “represalia” contra Mohamed Banbari y su familia, que iba a solicitar su traslado a la cárcel de Dajla para que estuviese más cerca: desde entonces los familiares  tienen que recorrer largas distancias para su visita.

Mohamed Banbari sufrió cuando fue detenido cuatro días de malos tratos y en el tiempo que lleva preso ha protagonizado varias huelgas de hambre, una de ellas de casi un mes  que le ocasionó importantes problemas de salud.

La eurodiputada de Izquierda Unida Paloma López trasladó septiembre del pasado año a la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, su preocupación por la situación de Mohamed Banbari  y de otro periodista preso, Salah Lebsir, y exigió su mediación para que fuesen liberados.

Paloma López denunció los abusos y maltratos sufridos por los dos periodistas saharauis y en una pregunta parlamentaria se hizo eco de las denuncias de organizaciones internacionales como Reporteros sin Fronteras y Freedom Now sobre el aumento de la represión marroquí contra los periodistas saharauis.

La eurodiputada ya había denunciado estas detenciones con anterioridad  y la jefa de la diplomacia europea dijo que estaba informada sobre el estado de ambos. López pidió la mediación de la UE para que se les hiciera un examen médico independiente a ambos periodistas, que se les reconociese el status de presos políticos y su puesta en libertad tras la anulación de las  condenas.

Kerry Kennedy, presidenta de la Fundación Robert F. Kennedy Human Rights, ha dicho que el Grupo de Trabajo ha llegado a la conclusión de que Marruecos encarceló a Banbari por atreverse a ejercer su derecho a la libertad de expresión y asociación y que hay  muchos más como el en el Sáhara Occidental.

Para Maran Turner, Director Ejecutivo de Freedom Now, la detención Banbari fue arbitraria e ilegal e indica como Marruecos silencia la libertad de expresión en el Sáhara Occidental y que al formar parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Marruecos debe cumplir inmediatamente la decisión de la ONU y liberar Banbari.