Consideraciones a tener en cuenta para convertir un vídeo

29/11/2018

Si quieres convertir un vídeo a otro formato, ya sea simplemente por reducir el espacio que ocupa, o para solucionar problemas de compatibilidad, necesitarás contar con un convertidor de vídeo, y una buena opción es Movavi Video converter. Es un programa fácil de utilizar, compatible con casi cualquier formato actual y consigue una conversión de formatos ultra-rápida.

Sin embargo, como ocurre con cualquier otro programa, hay que considerar una serie de factores antes de hacer la conversión:

Todo lo que debes saber a la hora de convertir un vídeo

·Formato origen y formato de destino: Por lo general, el formato de origen y el de destino serán diferentes, pero esto no tiene porqué ser así. Es posible que, utilizando el mismo formato, lo que cambia es el códec en cuestión. Esto puede parecer que no tiene sentido, pero lo tiene y mucho: la gran ventaja es que seguiremos trabajando con el mismo formato, pero a cambio tendremos un archivo que medirá mucho menos. Esto evitará problemas de compatibilidad si el formato ya era compatible con el dispositivo a utilizar.

·Bitrate / calidad / reducción de archivo: Tendremos que encontrar una buena relación entre la calidad que conseguimos y la reducción de tamaño. De nada sirve que tengamos un archivo que mida poco, si la calidad es tan mala que ni tan siquiera podemos apreciar el resultado. Lo mismo ocurre al revés: si conseguimos una gran calidad, pero el tamaño se eleva enormemente, entonces tenemos un problema.

·Tiempo de compresión: Cambiar el formato de un archivo no será tan sencillo como renombrarlo; requiere que el programa codifique todo el fichero desde el principio hasta el final. Esto explica porqué un formato que dura poco requerirá de un tiempo de compresión menor que un archivo que mida mucho. También influirá la potencia de procesador que tengamos, la memoria, además de otros factores.

·Comprobación de sincronización: Una vez que se haya terminado de sincronizar el vídeo habrá que comprobar si el audio está sincronizado con el vídeo, o si existe algún desfase. Si fuese así, son muchos los motivos los que los puede explicar: por ejemplo, no tener el códec adecuado, o la suficiente capacidad en el equipo informático.

Ten en cuenta esta serie de factores y no tendrás problemas a la hora de convertir cualquier vídeo. Eso si, se paciente, haz las cosas bien y evitarás cualquier desincronización.