APDHA Sevilla lamenta los tres años perdidos, en el mandato de Juan Espadas, que debieran haber servido para afrontar la emergencia social y habitacional de la capital andaluza

25/06/2018

Pasará a la historia como un mandato de titulares y de buenas intenciones incumplidas que deja una situación similar a cuando llegó al cargo.

Sevilla, 25 de junio de 2018.-

Ya se han cumplido los tres años desde la toma de posesión de la actual corporación municipal en el Ayuntamiento de Sevilla. Al aluvión inicial de titulares, promesas y compromisos públicos se sucedieron tibias medidas que en la práctica poco han significado para afrontar la realidad cotidiana de emergencia social que se está viviendo en nuestra  ciudad.

La  reacción ante  problemas tan acuciantes como la falta de vivienda, la pobreza secular, el riesgo de exclusión social y la situación de las personas sin hogar (PSH) ha sido lenta y poco significativa. El Ayuntamiento se ha limitado a hacer  propaganda y promesas que poco sirven para afrontar la insoportable situación de Emergencia Social en que se encuentra nuestra ciudad. Poca importancia parece darle a la Encuesta de Condiciones de Vida del Año 2017 publicada la pasada semana que sitúa a Andalucía en el furgón de cola de España con unos ingresos medios anuales por persona de 9.116 € frente a los 14.397 € del País Vasco o los 13.099 € de Madrid. O que la tasa de riesgo de pobreza sea del 31,0% frente a 8,3% de Navarra o el 9,7% del País Vasco. Sevilla, y el Ayuntamiento lo sabe,  sigue albergando a tres de los cinco barrios más pobre de España.

La política municipal de vivienda deja mucho que desear. La celebrada apertura de la nueva Oficina Municipal por el Derecho a la Vivienda se ha quedado en una bonita declaración de intenciones, que no llega a ningún puerto ante la carencia de viviendas públicas en régimen de alquiler social disponibles y ante la falta de aplicación del protocolo de colaboración entre los Juzgados y los Servicios Sociales para actuar ante desahucios.

Lamentable e intolerable es que Sevilla, según el avance del último plan municipal de vivienda, tenga casi 40.000 viviendas vacías y que muchas de ellas sean públicas y estén  “reservadas” para su alquiler o venta a precios de mercado en la búsqueda de ingresos adicionales para financiar a la propia EMVISESA.

En nuestra ciudad sigue habiendo entre dos y tres desahucios diarios sin alternativa habitacional real y permanente, algunos de ellos ejecutados a instancias del propio Ayuntamiento. Nos quieren vender como solución habitacional a los desahucios su alojamiento transitorio en hostales infames o en pisos  tutelados concebidos para otros fines, para a posteriori ponerlos en la calle sin más. La política de alquileres sociales sigue siendo un caos, ante la falta de recursos económicos. No hay trabajo social con las personas inquilinas con dificultades y no se abordan los problemas de convivencia, por lo que casi todo se reduce a denuncias y juicios. Así siguen creciendo las infraviviendas, el chabolismo, las personas sin hogar o el hacinamiento de tres generaciones en un piso de 60 metros. Que Sevilla sea una ciudad libre de desahucios no debe ser una simple declaración institucional. Es relevante la ausencia de políticas que impulsen la función social de la vivienda y medidas fiscales que graven las viviendas vacías de los grandes tenedores y especuladores. Exigimos que el Ayuntamiento se ponga del lado de la gente de forma clara y contundente.

La respuesta municipal ante la situación de las PSH en Sevilla sigue siendo insuficiente y timorata, hay una ausencia de un plan municipal  que aborde este tema de forma clara y definitiva. Si bien la apertura del Centro de Puertas Abiertas del puente de La Barqueta, permitió incrementar en 20 el número de pernoctaciones, siguen siendo insuficientes las poco más de 300 plazas existentes para las cerca de 1.000 PSH existentes en nuestra ciudad. Un centro que cuenta con muchas deficiencias y sirve de apaga fuego para poder dar lo básico a las personas en una exclusión más extrema. Desde APDHA-Sevilla denunciamos en su día esta dejación y propusimos medidas, algunas para implementarlas de forma inmediata, sin obtener por parte del Ayuntamiento respuestas satisfactorias.

Nuestra Asociación seguirá denunciando la situación de emergencia social y habitacional que padecemos y seguiremos exigiendo al Ayuntamiento las medidas adecuadas que resuelvan definitivamente las necesidades de la población, especialmente de la más vulnerable. Volvemos a exigir a la corporación municipal el respeto a los derechos humanos como algo prioritario. Esto requiere que:

1.       Asuma valientemente la situación de emergencia social y habitacional que vive la ciudad de Sevilla e implemente medidas urgentes y contundentes para resolverla.

2.       Que se garanticen, para todas las personas, el acceso y disfrute de los suministros básicos.

3.       Ponga todos los medios a su alcance para que ninguna persona se vea en la calle condenada a la exclusión e implemente soluciones integrales para las personas sin hogar.

4.        Se comprometa a elaborar e implementar con urgencia un plan que acabe con la infravivienda y el chabolismo,  rehabilitando las barriadas deterioradas.

5.       Se adjudiquen de manera inmediata las viviendas públicas vacías, que incremente el Parque Público de Viviendas en régimen de alquiler social, y que se establezca un protocolo de actuación municipal para erradicar los desahucios sociales.

6.       Revitalización de los Servicios Sociales Comunitarios, garantizando los presupuestos adecuados para atender la situación de Emergencia Social existente y una plantilla de profesionales fijos suficiente, que terminen con las colas y listas de espera actuando preventivamente.

7.       Remunicipalización de los servicios privatizados o externalizados. Terminar con la práctica implantada de prórrogas continuadas de personal contratado y subcontratado.