Antonio Pintor Álvarez

¡ESCUCHA, españolito!

Me dirijo a ti, españolito, como parte de esos millones de personas que componen la “mayoría silenciosa” de nuestro país, bien porque se sitúan al margen de los avatares sociopolíticos, bien porque no necesitan elevar su voz para protestar al sentir que sus intereses están bien defendidos por quienes nos gobiernan. Silenciosa en lo referente a las cuestiones sociopolíticas, pero muy ruidosa y activa en lo que respecta a otras actividades como fútbol, procesiones, romerías, y cualquier otro tipo de espectáculo de masas, porque ahí en la masa informe es donde te encuentras cómodo.

Política, Empatía y Cataluña

Domingo 24 de septiembre, en los informativos de TV aparecen personas de diferentes países unidos en un esfuerzo común: intentar sacar con vida a las personas atrapadas bajo los escombros de un edificio desplomado durante el terremoto en Méjico. Un desastre natural crea un entorno en el que sacamos lo mejor de la condición humana. Es un ejemplo del circuito cerebral de la empatía funcionando a tope.

Política, Empatía y Cataluña

Domingo 24 de septiembre, en los informativos de TV aparecen personas de diferentes países unidos en un esfuerzo común: intentar sacar con vida a las personas atrapadas bajo los escombros de un edificio desplomado durante el terremoto en Méjico. Un desastre natural crea un entorno en el que sacamos lo mejor de la condición humana. Es un ejemplo del circuito cerebral de la empatía funcionando a tope.

La “normal” anormalidad

En 1969 la psiquiatra  Elisabeth Kübler-Ross dio a conocer lo que denominó las cinco etapas del duelo (Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación). Aunque no es necesario que se den todas, es deseable llegar a la fase de aceptación como condición para poder enfrentarse al problema sin autoengaños.

Este modelo que habitualmente  se utiliza en medicina para entender y ayudar a las personas cuando se les diagnostica una enfermedad grave, también es válido para cualquier situación trágica de la vida social.

La “normal” anormalidad

En 1969 la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross dio a conocer lo que denominó las cinco etapas del duelo (Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación). Aunque no es necesario que se den todas, es deseable llegar a la fase de aceptación como condición para poder enfrentarse al problema sin autoengaños.

Este modelo que habitualmente se utiliza en medicina para entender y ayudar a las personas cuando se les diagnostica una enfermedad grave, también es válido para cualquier situación trágica de la vida social.

Unión Europea: La gran desconocida

Al haberse celebrado recientemente los 60 años del Tratado de Roma, tratado que instauraría la Comunidad Económica Europea (CEE), parece oportuno resaltar, por una parte que sigue siendo una gran desconocida para los ciudadanos  y por otra el hecho de que se encuentra en uno de sus momentos más complicados, con el Brexit a las puertas que la dejará con 27 países miembros, el avance del euroescepticismo, el repliegue de los países del Este y los problemas con el euro.

El autobús de la ignorancia e intolerancia

Aunque este eslogan sea correcto en la mayoría de las ocasiones, deja fuera a un porcentaje de personas en las que esta afirmación no se corresponde con “su realidad”. Conviene aclarar que la única realidad que conocemos es la realidad cerebral, es decir aquella que crea nuestro cerebro a partir de las señales que es capaz de captar por disponer de los receptores para ello.

UE: importancia de la Política en la Salud

Cuando pensamos en las causas sobre la salud y la enfermedad nos solemos quedar en las llamadas “causas cercanas”: factores genéticos; agentes infecciosos; adecuada asistencia sanitaria; estilos de vida, etc. Sin embargo detrás de éstas tenemos otras menos visibles, son los “Determinantes Sociales de la Salud”, entre los cuales estarían: Seguridad y calidad del agua y alimentos; precariedad laboral; el acceso y calidad de la vivienda; las condiciones Ecológicas y Medioambientales y disponer de Protección Social y Servicios Sociales.

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