Carlos E. Lippo

Las elecciones del 15-O deben ser las últimas que hagamos bajo el engañoso formato de la democracia burguesa

El pasado domingo 15 el Gran Polo Patriótico (GPP), fuerza motriz impulsora de la revolución bolivariana, propinó una contundente derrota electoral a las fuerzas de la contrarrevolución coaligadas en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al obtener 18 de las 23 gobernaciones de estado que estaban en disputa (75 %), con una ventaja total de 9 puntos porcentuales (54 % - 45 %) que representan algo más de 900.000 votos, en el marco de un proceso signado por la mayor participación alcanzada en este tipo de elección (61,4 %) y una de las mayores de los 22 procesos el

¡Alerta, el Secretario General de la OEA está promoviendo una intervención militar en Venezuela!

Desde su propia creación la OEA, esa vetusta organización que habrá de cumplir el año próximo 70 años de infausta existencia, ha cohonestado todos los golpes de estado promovidos por los Estados Unidos para derrocar gobiernos legítimamente constituidos que no han sido de su gusto, no menos de 32 en este período (1), al aceptar en su seno sin mayores trámites a los representantes de los respectivos gobiernos de facto, comenzando por el golpe militar propinado a Don Rómulo Gallegos, primer presidente venezolano electo por votación universal, directa y secreta, en noviembre de

Venezuela: Por qué la Exxon Mobil está empeñada en destruir la revolución bolivariana

Haciendo uso de las más deleznables prácticas del capitalismo salvaje de finales del siglo XIX y bajo el influjo de un cínico y mafioso lema comercial que decía sin pudor alguno: "La competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla", el empresario estadounidense John D. Rockefeller funda en 1870 la Standard Oil Co. Inc, con sede en Ohio (USA), que poco tiempo después llegó a ser la mayor empresa refinadora de petróleo en el mundo y una de las primeras y más grandes corporaciones multinacionales del planeta.

Por qué la ExxonMobil está empeñada en destruir la revolución bolivariana

Haciendo uso de las más deleznables prácticas del capitalismo salvaje de finales del siglo XIX y bajo el influjo de un cínico y mafioso lema comercial que decía sin pudor alguno: "La competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla", el empresario estadounidense John D. Rockefeller funda en 1870 la Standard Oil Co. Inc, con sede en Ohio (USA), que poco tiempo después  llegó a ser la mayor empresa refinadora de petróleo en el mundo y una de las primeras y más grandes corporaciones multinacionales del planeta.

Desde Venezuela estamos disparando un poderoso misil contra el sistema financiero del imperio

El pasado 15 de agosto se cumplieron 46 años de la fecha en la cual aquel presidente gringo felón de nombre Richard Nixon señalase, en un discurso pronunciado en cadena nacional de televisión, que había ordenado suspender “temporalmente” la convertibilidad del dólar en oro u otros activos de reserva (1).

¡Ahora más que nunca, Venezuela está en la mira de las transnacionales petroleras!

Es casi una verdad de Perogrullo el decir que desde inicios del siglo XX, cuando el petróleo ya comenzaba a perfilarse como el insustituible recurso estratégico que todavía es y parece que seguirá siendo durante muchísimos años, Venezuela ha venido estando en la mira de las transnacionales petroleras, ávidas de usufructuar sobradamente nuestras reservas obteniendo los mayores beneficios.

Páginas

Suscribirse a Carlos E. Lippo