Ilka Oliva Corado

Paria

De niña recuerdo que después de vender helados en el mercado los fines de semana, regresaba a la casa al filo de las dos de la tarde, (entre semana a las 12:30 porque a la 1 entraba a estudiar) y agarrábamos camino con mis amigos, costal en la mano cada uno, a recoger basura de casa en casa para irla a tirar al barranco, nos pagaban 25 centavos por costal.
 

Liquidar a Venezuela porque muerto el chucho se acabó la rabia

Estamos a un pelo de que Estados Unidos y su jauría, invadan Venezuela. Los primeros es abrir espacio terrestre, marítimo y aéreo serán Brasil, Colombia y Argentina, sus gobernantes ya están a gatas. ¿Alguien le creyó el cuento de La Paz a Juan Manuel Santos? Irán con sus tanquetas oxidadas a lanzar bazucazos a sus hermanos: de sangre, de leche, de corazón y de patria.
 

Resistir, resistir, resistir

Hubiera resultado tan fácil que Cristina al siguiente día de terminado su mandato presidencial en Argentina, agarrara sus tiliches y se largara al extranjero; total que había cumplido lo que le correspondía como jefa de gobierno. Lo mismo hubiera hecho Dilma cuando le dieron el golpe de Estado, lo más fácil: largarse y no voltear atrás. Pero se quedaron y no para estar de brazos cruzados, lo mismo que Lula que no ha parado un día.
 

La familia tradicional como imposición

Desde el inicio de los días, el sistema patriarcal nos ha impuesto hasta la forma en la que debemos caminar o sentarnos, todo respecto al rol de género y no hablemos de comportamientos porque vienen por categorías dependiendo los estereotipos y los prejuicios; que vienen por patrones de crianza o bien, nosotros ya mulones optamos por patentarlos como propios a conveniencia.
 

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