Ilka Oliva Corado

América Latina retrocede cien años

Marco Rubio, senador republicano de origen cubano, escribió en su cuenta de twitter en días pasados: "El mundo apoyaría a las Fuerzas Armadas en Venezuela si decidieran proteger a su pueblo y restaurar la democracia sacando al dictador (del poder)".  Nada le pide el cuerpo. 

Ahora imaginemos que un personaje como Diosdado Cabello escribiera algo similar pero referente a Estados Unidos, o el mismo Nicolás Maduro, ¿cómo creen que reaccionaría Estados Unidos? 

La resistencia de los azafranes

Piensan que ya no queda aliento alguno, que lograron pulverizar los anhelos y que han arrancado del campo las raíces de los azafranes. Piensan que han dejado a los árboles sin corteza, desvalidos, en tierra erosionada. Creen que todo es un alud. Pero cada ciprés silvestre, naciendo en los peñales les demuestra lo contrario. Piensan que han silenciado el canto del jilguero, pero las parvadas surcando el horizonte les demuestra que hay trinos imposibles de matar y que hay bellezas y libertades deslumbrantes que ningún odio puede opacar.
 

Niño Arañero, de mi corazón

A Chávez lo reconozco en mi corazón, como el  Niño Arañero. Lo imagino con sus dulces de papaya en el sur de la América milenaria, de la Patria Grande  de Simón Bolívar y de todos los que creemos en la unidad de los pueblos. Un  joven soñador que acariciaba alas de mariposas y veía en la fuerza del viento unicornios galopando, dirigiendose hacia las  grandes alamedas florecientes, mismas de las que habló Salvador Allende.

Niño Arañero, de mi corazón

A Chávez lo reconozco en mi corazón, como el  Niño Arañero. Lo imagino con sus dulces de papaya en el sur de la América milenaria, de la Patria Grande  de Simón Bolívar y de todos los que creemos en la unidad de los pueblos. Un  joven soñador que acariciaba alas de mariposas y veía en la fuerza del viento unicornios galopando, dirigiéndose hacia las  grandes alamedas florecientes, mismas de las que habló Salvador Allende.

El racismo como ADN de la humanidad

Cada vez que sale a la luz un video de violencia policial estadounidense contra los afro descendientes, la noticia se propaga como pólvora y le da la vuelta al mundo. Entonces comienzan las etiquetas en las redes sociales con repudio y doble moral. Pero vivo en Estados Unidos y he visto cómo asiáticos discriminan a negros y latinos por igual, o cómo latinos discriminan a asiáticos y negros. O cómo  negros discriminan a asiáticos y latinos.  Es tan racista un negro, un latino, un asiático, un europeo  que un anglosajón, ¿por qué?

La vergüenza del pueblo salvadoreño

La traición no puede caber jamás en la mente de una persona que tenga dos dedos de frente, mucho menos en la mente de un revolucionario.  Y muchos avispados  se cuelgan de ellos para buscar beneficio propio. Tal es el caso del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, jactancioso que anda por la vida con su capa de revolucionario mientras apuñala por la espalda a su pueblo.

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