José Haro Hernández

Comiendo banderas, vomitando odios

Esclavitud es una mujer cuyas condiciones de trabajo hacen honor a su nombre. Trabaja en la industria del frío de Vigo y hace unos días salió en la tele denunciando su situación laboral y la de sus compañeras: 790 euros al mes por 40 horas de trabajo, ocho horas diarias de pie a temperaturas por debajo de los 10 grados, bajo la presión y amenazas constantes de los directivos de unas empresas que facturan más de 4000 millones de euros.

Franquismo en diferido

El encanallamiento que se ha apoderado de la política española no tiene parangón ni en relación a otras latitudes ni respecto de otros tiempos de este país. El insulto, la mentira, la descalificación arbitraria, la bronca macarra, incluso las amenazas, cubren la vida institucional de un magma envilecido. No conozco ningún Parlamento del presunto mundo civilizado en el que el líder de la oposición asegure que el presidente del gobierno está perpetrando, en el preciso momento de la intervención parlamentaria, un golpe de Estado.

El estado cloaca

Ha pasado desapercibido un estudio, presentado el pasado mes de Octubre y elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y la Fundación BBVA, denominado Los costes económicos del déficit de calidad institucional y la corrupción en España. Según el documento, España cojea gravemente en el control de la corrupción, entendida ésta como ‘el grado en que el poder público es ejercido para beneficio privado, así como la captura del Estado por las élites y los intereses privados’.

Casado y Rivera fichan por Vox

Sorprendió (y también asustó) la multitudinaria asistencia al mitin de Vox en Madrid el pasado 7 de Octubre. Los analistas que valoraron el hecho coincidían en que éste se inscribía en el auge de los partidos de extrema derecha en todo el mundo, del que hasta ahora nuestro país parecía haberse sustraído. En mi opinión, creo que se ha magnificado el hecho: trasladar hasta Madrid en autobuses, desde todos los rincones de España, a diez mil personas, no es algo extraordinario.

Cataluña: ¿Callejón sin salida?

Hoy se cumple un año del tormentoso referéndum que se celebró en Cataluña, punto de inflexión de una situación que venía arrastrándose desde hacía años y, a la vez, punto de partida de un nuevo estado de las cosas, en el que coexisten la cronificación de la parálisis política y la estabilización de una dinámica judicial que cabalga, a galope, apartando con brusquedad la vía política, es decir, la salida negociada a una crisis que sólo tiene solución redefiniendo un modelo territorial, el del 78, que hace aguas, y no sólo por tierras catalanas.

Revisan la historia

Vamos a hacer un esfuerzo de imaginación. Ubiquémonos en una tertulia política de cualquier país europeo. Uno de los tertulianos afirma que el nazi-fascismo que asoló Europa provocando una guerra apocalíptica y una represión genocida fue, en realidad, una respuesta a la violencia de la izquierda, al ‘terror rojo’, y que los crímenes que se imputan a nazis y fascistas, desarrollados en el fragor del combate, tienen su equivalente en la crueldad desmedida tanto de la resistencia partisana como de las tropas aliadas en los campos de batalla europeos.

Exhumar a Franco, enterrar el franquismo

La próxima exhumación del cadáver del dictador Francisco Franco ha desatado una  tormenta política que pone de manifiesto la pervivencia, en esta España presuntamente democrática, tanto de un franquismo explícito como de otro de naturaleza implícita. El hecho de que tanto el fascismo convencional como la derecha parlamentaria(PP y Cs) se estén rasgando las vestiduras por el final de la exaltación ostentosa de un tirano, evidencia dos cosas.

Fascismos

Convencionalmente hablando, el fascismo se ha considerado históricamente una dictadura terrorista abierta soportada en grupos militares y/o paramilitares, auspiciada por  elementos del capital financiero y terrateniente y con una importante base de apoyo en sectores de la pequeña burguesía. Ésa es la descripción a la que se ajustan las experiencias vividas por Italia y Alemania hasta 1945, por España hasta 1976 y por Latinoamérica en los años 70 y 80 del pasado siglo.

Los límites éticos del régimen del 78

En estos últimos tiempos estamos asistiendo a comportamientos de las dos grandes fuerzas políticas(PP y PSOE), ambas soporte durante décadas del Régimen del 78, que vendrían a poner de manifiesto el listón tan sumamente bajo que aquél presenta a la hora de conformar sus propios límites éticos. Podría decirse que se precipita la descomposición moral de un sistema político, mientras que la descomposición política a fecha de hoy ni está ni se la espera.

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