Leonardo Rubín, candidato de Frente Guasú a la vicepresidencia paraguaya: “Es el momento de enterrar al stronismo”

Vegetariano, hinduista y barbudo. Hoy aspira a la vicepresidencia de la República del Paraguay, luego de 20 años de periodismo ácido desde la radio de su padre. Leonardo Rubín, el fundador de la Rock and Pop de Paraguay, es el hombre elegido por el erosionado Frente Guasú, aquel que llevó al ex sacerdote progresista Fernando Lugo a la presidencia, para complementar la fórmula presidencial en la reedición de su alianza con el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). “Es un partido que tiene una estructura realmente importantísima para poder cubrir todas las mesas electorales, tiene una formación de cuadros, es un partido histórico muy grande” aclaró Rubín ni bien empezada la charla con L’Ombelico del Mondo.

 

Proponerse gobernar el Paraguay con cualquier estructura que no pertenezca al oficialista Partido Colorado hoy, volvió a presentarse como un objetivo extremadamente complejo. De hecho, solo Lugo logró destronar al coloradismo de la presidencia en los últimos 70 años de historia. Y lo tumbaron con un golpe parlamentario. Hoy la Gran Alianza Nacional Renovada (Ganar), a pesar de que las encuestas no la favorezcan, apunta a reeditar aquella hazaña de 2008, en un país económicamente no tan distinto.

Hoy el 27% de la población vive en la pobreza; la deuda pública trepó a un cuarto del PBI, 109% más alta de lo que era cuando Horacio Cartes tomó el poder en 2013; y a pesar de un crecimiento sostenido a un promedio del 4% en los últimos 15 años, la desigualdad no para de aumentar: el 10% de los paraguayos más ricos ganan 43 veces lo que el 10% más pobre.

Esa bandera de rescate social, mayor inclusión e igualdad, es la que Rubín decidió mostrar en esta campaña electoral, para teñir un poco más de “luguismo” la coalición con los liberales, y otros partidos menores. “También hay una gran cantidad de movimientos sociales que están apoyando esta Alianza”, se apuró en precisar Rubín.

Esta alianza llamó la atención, tanto desde afuera como desde dentro del Paraguay, porque el PLRA apoyó el golpe en contra de Lugo en el 2012; de hecho, asumió Federico Franco, que era en ese momento el vicepresidente y líder del partido. Luego hubo ese gran problema en torno a la posibilidad de la reelección de Lugo, a la cual su compañero de fórmula Efraín Alegre se opuso, y junto a la intención de habilitar la reelección de Cartes en marzo del año pasado, hubo una protesta que incluyó el incendio del Parlamento y hasta el asesinato de un militante del PLRA durante la represión. ¿Cómo han podido sortear ese tipo de contradicciones en la formulación de estos programas que se presentan para el domingo?

Es que tenemos un objetivo en común. Yo soy un ecologista y a mí me gusta mirar el bosque y no el árbol. Nos hemos sentado en una mesa a corazón abierto a hablar del futuro del país y realmente es que nosotros podemos unirnos todos en una alianza. No se le puede ganar al Partido Colorado, es un partido enorme, poderoso, con más de 60 años en el poder –si bien es cierto que Lugo ganó con el PLRA–. Y bueno, yo tengo una gran amistad con Lugo y aprendí mucho de él. Digamos que es una persona generosa que ha puesto al país en primer lugar, y hemos hablado estos temas. En la primera reunión que tuvimos en la casa de Efraín, en una reunión casi clandestina antes de que se haga público, Lugo le dijo “yo voy a poner en un cajón, por el momento, lo que pasó en 2012”. Y eso es lo que hizo Lugo. Y después, en el transcurso de estos meses, lo hemos tocado de alguna manera, y el sábado pasado en Curuguaty, donde se dio la masacre que generó el golpe de Estado una semana después, estuvimos allí todos juntos dando el discurso central ante 20 mil personas. Decía que tenemos que hablar de este tema, tenemos que devolver la tierra a los campesinos, y Lugo no solamente pidió el voto por Efraín en ese acto sino que también dijo “queremos saber qué pasó en Curuguaty”. Acá en Paraguay, en aquella época, aparecieron muchos grafitis que decían “¿Qué pasó en Curuguaty?”, y bueno, esa gran pregunta se la trasladó a Efraín diciendo “mirá Efraín, cuando vos seas presidente, hay que poner las cosas en su lugar”.

Entonces, yo creo que eso no hay que verlo tanto como contradicción sino que lo vería más bien como un acto de maduración política, que es lo que falta muchas veces. Y me parece que esto habla bien del Paraguay, y que esto puede replicarse en otros lugares de Latinoamérica. Cuando tenemos grupos hegemónicos en el poder, que no nos permiten en pensar en un cambio más allá de una alternancia, nosotros hablamos de una alternativa. Nosotros presentamos ayer un programa de gobierno, y ustedes van a ver un programa de gobierno progresista, van a ver un programa que me parece que va a ser un orgullo no solamente para Paraguay sino para toda Latinoamérica.

Usted hablaba recién del Partido Colorado, un partido histórico de Paraguay, y el candidato hoy del oficialismo es Mario Abdo Benítez, el hijo de un asesor del ex dictador Alfredo Stroessner. ¿Cuál cree usted que es la herencia del stronismo en Paraguay teniendo en cuenta este dato?

Mario Abdo Benítez es hijo de un hombre que se llamaba igual, Mario Abdo Benítez padre, que era el secretario privado del dictador Stroessner; estamos hablando de alguien que era la persona más cercana a él. Por eso que yo dije desde el primer día que nosotros tenemos que, en esta elección, enterrar al stronismo definitivamente. Porque acá el de Stroessner fue un golpe que se dio en 1989 pero que finalmente lo hizo su consuegro, el General Rodríguez, un militar muy conocido por ser narcotraficante y lavador de dinero, porque acá pasaba todo el narcotráfico y toda la droga, e históricamente la manejó este General. Así que fue un golpe del consuegro, y el stronismo no se fue; se fue el General pero no el stronismo en sí. Y bueno, este es el momento de enterrarlo. Claro, Mario Abdo Benítez hijo es una persona que vivió de las tetas del Estado; su padre tiene un montón de tierras mal habidas. Según un informe, hay 8 millones de hectáreas mal habidas, que fueron entregadas a personas que no pertenecen a la reforma agraria, que no son sujetos de la misma; se la repartieron los militares, entre amigos de la dictadura, y entre ellos está el padre de Mario Abdo Benítez.

Es decir, claramente tenemos a un candidato que representa lo peor del coloradismo, y el Partido Colorado es un partido que nació hace más de 100 años con una visión que yo te diría campesina, inclusive agrarista, que después se fue modelando para otro lado, principalmente con el gobierno de Stroessner, que comenzó en 1954. Así que imagínense cuanto tiempo hace que tenemos este partido como el PRI de México, que solamente tuvimos una primavera democrática con Fernando Lugo y con el PLRA en el 2008, y luego tuvimos ese golpe de Estado y tuvimos un retroceso muy grande. Pero ahora estamos, de alguna manera, intentando reivindicar ese proceso histórico y a eso apuntamos el próximo domingo.

Usted nombraba la cuestión de las tierras mal habidas. Paraguay es una nación en la cual realmente los números sorprenden, y el que siempre se nombra a la hora de hablar de Paraguay es ese 80-2, ese 2% de la población paraguaya que tiene el 80% de la tierra cultivable. Y, automáticamente, surge la pregunta. Dentro de los ejes programáticos que ustedes están llevando, ¿cómo piensan enfrentar la cuestión de la tierra? La Constitución paraguaya es una de las pocas en el mundo que incluye la reforma agraria dentro de su texto fundamental. ¿Cómo poder actuar frente a eso? Cuando Lugo lo intentó, automáticamente los poderes fuertes del Paraguay se le dieron vuelta. ¿Cómo se puede hacer una relación con esos poderes? Y, por último, eso también tiene que ver con los movimientos campesinos, ¿qué relación tienen ustedes con estos movimientos, con los carperos, cómo piensan construir ese cambio?

Esa es la gran pregunta. Tenemos un problema de la tierra inmenso: hay más de 100 mil campesinos al año que son desplazados por el modelo agroexportador que acabó con más del 90% de los bosques de lo que se llama aquí la Vecina Oriental del país, la zona más productiva, y eso generó realmente una cantidad inmensa de asentamientos en todo lo que se llama el territorio social. Son como las villas miseria que están en todo el conurbano de Asunción y que ha desplazado más de un millón de paraguayos también a la Argentina, que hoy viven en la Villa 31, en Soldati, y en tantas otras villas como las que hay en las afueras en La Plata. Esa es la gran pregunta, y ese es el gran tema que nosotros vamos a heredar como gobierno futuro. La diferencia con el 2008 es que Lugo, como vos bien decías, intentó hacer y los poderes fácticos lo terminaron tumbando. El futuro presidente será Efraín Alegre, que viene del Partido Liberal, un partido tan grande como por así decir el Peronismo, donde puede haber gente que tiene visión de izquierda y otra de derecha y más de centro. Entonces, el presidente Alegre se declara de centro-izquierda públicamente, tiene una visión de justicia social.

Y nosotros hablamos de muchos temas. Entre los ocho ejes programáticos está la reforma agraria, está el tema de la equidad tributaria también. Es decir, este es un tema complicado que lo vamos a tener que tratar en este gobierno, y lo vamos a encarar de la mejor manera, y te aseguro que va a ser una tarea muy difícil porque también vamos a tener que enfrentar a esos mismos poderes del 2008 cuando enfrentaban a Lugo, con la diferencia que en aquel momento el PLRA, como estaba en la vicepresidencia, tenía de alguna manera una competencia muy grande a Lugo, y hoy el que va a la presidencia va a ser un liberal. Entonces, yo creo que la cosa va a ser distinta.

Pasando al ámbito de las relaciones internacionales de Paraguay, queríamos consultarle la perspectiva suya o de su partido sobre dos cuestiones. En primer lugar, teniendo en cuenta la participación del país en el Mercosur, ¿cómo ven las negociaciones que se están llevando a cabo con la Unión Europea? Y, por otro lado, teniendo en cuenta el lugar que tiene la agricultura en Paraguay y que el país mantiene relaciones con Taiwán y –por ende– no con China a nivel oficial, ¿por qué motivo es que Paraguay no desarrolla relaciones con China, considerando que es un gran demandante de productos agrícolas y un potencial inversor extranjero?

Con relación a la Unión Europea, nosotros realmente tenemos que mirar la letra chica del acuerdo al cual no hemos accedido en su totalidad. Este es un acuerdo casi cerrado que manejó el presidente Cartes, y en caso que nosotros estemos en el gobierno vamos a mirar con lupa toda la letra chica y vamos a encarar como Mercosur este intento de acuerdo. Hay mucha gente que no está de acuerdo con firmarlo y es uno de los temas que nosotros hemos desarrollado en la construcción del programa de gobierno. Hemos hecho un programa muy participativo con organizaciones sociales, civiles, con la gente, saliendo a la calle, preguntando, hablando con especialistas; así vamos a hacer en nuestro gobierno, y cuando toque hablar de ese acuerdo lo vamos a revisar completamente igual que otros acuerdos. Antes de contestar tu otra pregunta, hay un acuerdo que firmó el presidente Macri con Cartes sobre Yacyretá, que nosotros dijimos rotundamente que vamos a rechazar. Así que hay muchas cosas que se van a tener que volver a hacer porque Cartes tiene una mirada absolutamente empresarial y de hacer negocios para sus amigos y sus allegados de aquí y en otras partes del mundo. Él tiene contactos en muchas partes del mundo, es un hombre multimillonario, estamos hablando de una riqueza incalculable. Si vos me preguntás cuánta plata tiene el presidente Cartes, si yo te digo US$ 5000 millones puede ser mucho pero puede ser perfectamente factible. Estamos hablando de un hombre extremadamente millonario, codicioso, que hizo un gobierno en el que tenía ministros que eran de fachada porque tenía un gabinete que eran los gerentes de sus empresas; estamos hablando de un gobierno absolutamente distinto al que nosotros pensamos. Así que muchos de los acuerdos que él hizo fueron pensados para negocios propios que nosotros los vamos a revisar, como el de Yacyretá por ejemplo.

Y con relación a China, Paraguay es el único país [de Suramérica] que tiene relación con Taiwán. Hay muy pocos países que todavía tienen esa relación, y nosotros tenemos que también empezar a hablar con China. Nosotros hemos intentado algunos contactos del Frente Guasú, que es el partido que represento, y Lugo estuvo en China en el mes de enero, invitado por la China grande, integrante del Frente Guasú. Y bueno, este es un tema que nosotros tenemos que también tocarlo a Taiwán –a pesar de todo, no sé si saben que Taiwán son los mayores inversionistas en Paraguay– y a China también, ya que ellos en la cuestión de negocios son muy pragmáticos. De hecho, Paraguay tiene muchos productos que requiere de China: un montón de containers llegan a nuestros puertos y aeropuertos casi diariamente, y esto lo vamos a tener que tocar porque China está invirtiendo en Latinoamérica. Dicen que en los próximos diez años va a invertir en infraestructura US$ 500 mil millones. Estamos hablando de una barbaridad, y a Paraguay no le toca nada, a nosotros nos tocan unas migajas que nos da Taiwán. No sé si ustedes saben que el Parlamento paraguayo se construyó con una donación de Taiwán de US$ 20 millones, así como se construyó el estadio de fútbol de Costa Rica en San José también con fondos taiwaneses. Pero bueno, Taiwán lo que hace es tener la conocida “diplomacia de la billetera”, y Paraguay cuando tenga el nuevo gobierno tiene que mirar al mundo de otra manera, y China va a ser uno de los grandes temas.

Usted es un hombre de medios, un hombre que –para quien en Argentina no lo conozca– ha estado prácticamente en las pantallas de televisión durante los últimos 20 años en el Paraguay, ha fundado radios. De hecho, hace más de 20 años que tiene uno de los programas más escuchados de la radio Ñandutí; conoce muy bien los medios del país. Y también es una persona o candidato, por así decirlo, excéntrico con respecto a lo que es el modelo del candidato de saco y corbata; es una persona que se presenta con una imagen bastante particular. ¿Cómo lo han tratado los medios y cómo ve el panorama mediático del Paraguay? Tuvimos la oportunidad de hablar con Marcelo Martinessi –el exdirector de la Televisión Pública Paraguay– luego del golpe, y recordamos que él decía que hay que hacer un cambio radical en los medios en Paraguay. ¿Usted tiene la misma opinión?

Bueno, sí, de hecho han conseguido que me ponga saco pero no corbata; con la corbata no puedo todavía. Pero el saco me lo han pedido varias veces; de todas maneras un saco no le hace mal a nadie. Y Martinessi es un gran amigo, y no solamente fue director de la Televisión Pública. No sé si saben que él estrenó la película “Las herederas” que fue ganadora de dos Osos de Plata en Berlín hace poco; es la primera vez que Paraguay llega a ganar dos premios importantísimos, uno de ellos en la dirección y otro por la actriz Ana Brun. Realmente es una película polémica pero con una profundidad tremenda.

Y Marcelo tiene razón, acá hay prácticamente tres grupos que manejan los medios de comunicación: uno de ellos lo compró Cartes, que prácticamente posee el 30% de los medios acá en Paraguay; otro es un grupo muy grande, que se llama Vierci; y el otro es de Zucolillo, como el diario ABC Color. Prácticamente la radio de mi padre es la única radio, te diría, que es independiente completamente; ahí se dice cualquier cosa, tanto posiciones de derecha como de izquierda. De hecho a mí me pasaba que yo decía que era un golpe de Estado en la radio y mi padre a la mañana, que tiene mayor audiencia, decía que era un juicio político. Pero eso no ha cambiado el cariño y respeto que nos teníamos; así la radio Ñandutí sigue siendo. Ahí en el edificio de la radio hay un cartel enorme que dice “Todo por la libertad”; ese es el lema de mi padre que hace 75 años fundó la radio, y eso no va a cambiar.

Pero efectivamente, como decía Marcelo, hay una concentración de medios en tres grupos prácticamente, y eso no es bueno, no es sano para ninguna democracia. Claro, las redes sociales, los medios digitales de alguna manera pueden imponer alguna opinión, pero yo he visto en campaña y hemos hecho estudios muy serios –con gente inclusive que vino a trabajar de España y de Argentina– donde la gente se informa por televisión en un 70% de las elecciones, un 40% por la radio y el 30% sí, se informa por redes sociales (como hicimos preguntas abiertas, da una suma mayor a 100). Entonces, va a ser difícil teniendo en cuenta a la hora de informarse, y que esté concentrado en dos o tres grupos es muy preocupante eso.

¿El domingo los paraguayos residentes en Argentina votan? ¿Tienen el derecho a hacerlo?

Votan muy pocos, tienen que inscribirse. El tema es que el Partido Colorado nunca les permitió –una cosa que nosotros lo vamos a hacer en el gobierno– que es, acá en Paraguay la nueva ley dice que todos los jóvenes, a partir de los 18 años, ya están inscriptos automáticamente en el padrón nacional, pero no así en el extranjero. Entonces eso tiene que ser para todos. Imaginate que en Argentina hay casi dos millones de paraguayos, y si de esos puede votar un millón –considerando que nuestro padrón es de cuatro millones– ellos pueden tumbar una elección. Entonces, todavía no lo pueden hacer porque no tienen derecho a voto, solamente los que se inscribieron, y lo hicieron muy pocos; así que eso es un tema. Pero, de todas maneras, lo importante es que los paraguayos que viven allá pueden influir mucho en Paraguay porque acá tienen hermanos, amigos, vecinos, padres, hijos; entonces, a través del arma más importante que hay hoy, que es votar, ellos pueden influenciar muchísimo en esta elección también, y esto es lo que nosotros les hemos pedido en nuestros distritos y también a través de las redes sociales.

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