Entrevista con el Ministro de Comercio Exterior de Cuba: Inversión extranjera, mercado mayorista y efectos del #Bloqueo.

 

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Los cubanos se hallan en medio de un proceso de consulta popular del Proyecto de Constitución donde se reconoce la importancia de la inversión extranjera para el desarrollo económico del país. ¿Cuán compatibles son el término soberanía defendido en el artículo 28 del Proyecto de Constitución y la modalidad de inversión extranjera directa que tanto se promueve en los lineamientos de la política externa?

-La inversión extranjera para Cuba es una necesidad. Nosotros tenemos una economía muy abierta. Además, no somos un país rico en recursos naturales y el ahorro nacional no es suficiente para hacer las inversiones que requiere nuestro desarrollo económico y social. Por eso tenemos que acudir al financiamiento externo, sea por la vía de créditos o inversión extranjera directa.

“Nosotros, sin embargo, no vamos a vender el país. Nosotros vamos a desarrollar este proceso de acuerdo con nuestras leyes, y con nuestras políticas. Vamos siempre a proteger nuestra soberanía. Se trata de buscar con la alianza con el capital extranjero el desarrollo de proyectos.

“Cuando se aprobó la Ley de Inversión Extranjera (Ley 118) en el 2014 recuerdo que en el proceso preparatorio conversamos con muchos compañeros y compañeras a lo largo de todo el país. En ese momento destacábamos que tras el triunfo de la Revolución, en el año 1960, una de las medidas con las cuales se radicalizó el proceso fue la nacionalización de las empresas norteamericanas. Fue un golpe fuerte contra el imperialismo y un paso adelante de la Revolución hacia el socialismo. Y ahora pudiera parecer entonces que estamos haciendo lo contrario, atrayendo capital extranjero. Pero no, lo estamos haciendo distinto: cuando bajo los gobiernos de la seudorrepública venía capital extranjero, sobre todo de Estados Unidos, lo hacía para esclavizarnos; ahora nosotros estamos poniendo una serie de reglas que permiten controlar este proceso y que nuestra soberanía sea preservada.

“Un ejemplo: en los recursos naturales no renovables, como la minería, la participación extranjera siempre tiene que ser minoritaria. En los sectores más dinámicos de la economía, como es el turismo, o la industria farmacéutica y biotecnológica, también nuestras políticas indican que la participación cubana tiene que ser mayoritaria. Tenemos una línea de protección en temas de propiedad intelectual para preservar y ser coherentes con estas disposiciones y la defensa de nuestra soberanía económica”.

En los lineamientos de la política económica que marcan el proceso de actualización del modelo socialista cubano, específicamente en la política económica externa, se habla de la promoción de la inversión extranjera directa… ¿Qué implica para Cuba este tipo de inversión?

-Decimos inversión extranjera directa porque está referida a proyectos concretos. En otros países hay inversión extranjera que no es directa porque se invierte en bolsa, o en fondos de inversión, y no se invierte en proyectos específicos. Ese tipo de inversión que muchas veces es especulativa no lo estamos promoviendo, sino la inversión en proyectos que hemos identificado y estudiado.

“En la cartera de oportunidades de negocios con capital extranjero no aparecen proyectos que no tengan estudios previos. Nosotros le pedimos a las empresas cubanas que preparen bien sus propuestas, y si son viables las promovemos.

“¿Quiere decir que otros proyectos no se puedan hacer? Puede ser, pero estos son los que están estudiados, lo cual está alineado con las bases del Programa Nacional de Desarrollo para el año 2030. Están identificados los sectores prioritarios y los ejes transversales que sirven para el desarrollo económico y social”.

Percibimos que existe manifiesta voluntad política para incentivar la inversión extranjera en Cuba; sin embargo, el avance ha sido muy lento desde la aprobación de la ley en 2014. Ha sido reconocido incluso por el propio Primer Secretario del Partido, Raúl Castro, quien afirmó que han sido frecuentes las dilaciones excesivas del proceso negociador… ¿Qué se hace hoy para eliminar esos procesos engorrosos a la hora de negociar con los posibles inversionistas?

-Eso tiene que ver con dos problemas. Uno de ellos es la mentalidad: todavía hay personas que no tienen claridad de que la inversión extranjera va a ser beneficiosa para el desarrollo económico de Cuba y la construcción del socialismo. El propio General de Ejército Raúl Castro decía en esa misma intervención que se debe cambiar la mentalidad, despojarnos de falsos temores. Pero ya lo hemos dicho: No vamos a vender el país.

“Otro problema es la preparación de nuestros empresarios. En los lineamientos se establece muy claramente la necesidad de separar las funciones estatales de las empresariales. Sin embargo, eso es un proceso y nuestros empresarios están muy acostumbrados a esperar que les den indicaciones, a consultar, a no tomar decisiones; y todo eso realmente hace que esos procesos se enlentezcan.

“Y en eso podemos trabajar nosotros, afortunadamente. Pero hay otros obstáculos para la inversión extranjera en Cuba que no podemos controlar. El bloqueo de Estados Unidos es el principal problema que tenemos. Muchas empresas simplemente no se interesan en las posibilidades de negocios en la Isla porque el bloqueo es una especie de barrera, les genera temor, tienen negocios en Estados Unidos y no quieren que se les afecte”.

Se habla de la necesidad de la jerarquización del tema de la inversión extranjera en los organismos que atienden los sectores priorizados…

-El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, está realizando reuniones por sectores para analizar los temas relacionados con la inversión extranjera. Estamos viendo caso a caso los problemas que existen.

“Nos percatamos en la práctica de que no hay ninguna razón para que se demore el proceso. Hemos identificado casos en los que los proyectos son buenos, ambas partes están de acuerdo, y se asegura un impacto muy positivo en la economía. Sin embargo, se demora por la falta de preparación del personal, por temores.

“El presidente Diaz-Canel nos ha llamado, como antes lo hizo Raúl, a trabajar fuerte en vencer esos obstáculos, que si bien no son los principales, están afectando y nosotros podemos resolverlos”.

Hablemos de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZED Mariel). El Estado cubano ha invertido un promedio de 300 millones de dólares anuales en el desarrollo de infraestructuras de alto estándar… ¿Cómo calificaría usted lo alcanzado en esta Zona de Desarrollo en la cual apenas han sido aprobados 37 proyectos en cinco años de operaciones?

-Bueno, pero 37 proyectos en cinco años, contra el bloqueo, no es poca cosa. La ZED Mariel es un proyecto muy interesante porque lo que trata es de aprovechar la infraestructura que ya nosotros hemos desarrollado alrededor: el puerto de Mariel, que fue una gran inversión de cerca de mil millones de dólares. Un puerto moderno, de aguas profundas, que va a posibilitar mucha más eficiencia en el transporte de contenedores en el país y que a futuro podría ser un puerto de trasbordo de contenedores hacia otros lugares, sobre todo si no hubiera bloqueo en toda la costa sur y esta pudiera servirse del puerto de Mariel. Hemos hecho otras obras de infraestructura como el ferrocarril, las autopistas.

“Dijimos: vamos a aprovechar y creemos una zona donde sea más atractivo para el capital extranjero invertir. Y ahí hemos ofrecido incentivos superiores a los que da la ley. Por ejemplo, la exención de pago de impuestos sobre utilidades en la Ley de Inversión Extranjera es por ocho años y en ZED Mariel es por diez años.

“Hay algunos resultados ya, y la ZED Mariel va a seguir avanzando porque está emprendiendo algunos proyectos audaces, como nos pide el presidente.

“Este año la ZED Mariel aprobó la primera concesión a una empresa extranjera para desarrollar negocios. ¿Qué quiere decir una concesión? Recordemos que el decreto ley que aprueba la creación de la ZED habla de usuarios y concesionarios. Los concesionarios son aquellos que pueden desarrollar negocios por sí mismos. Este proyecto es con la empresa Viglacera S.A, una gran empresa vietnamita de la construcción, y ellos tienen un área aprobada para promover los negocios. Ellos harán la infraestructura para que se puedan desarrollar los negocios, y promoverán la presencia de otros empresarios para que se instalen en esa concesión.

“Viglacera S.A ya identificó una empresa que se instalará en ese pedazo de la Zona para una fábrica de vidrio plano, lo cual es muy importante para las construcciones. En todas las obras que estamos haciendo de desarrollo de vivienda, del turismo, necesitamos el vidrio, y ahora lo estamos importando, y esos son proyectos que van a llevarnos a mejorar la complementariedad de la economía.

“Otros proyectos que se aprobaron hace poco están relacionados con temas de envases: la fábrica de frascos de vidrio y la fábrica de latas de aluminio. Hoy nosotros exportamos ron, pero tenemos que importar la botella, no hay una cadena productiva de valor; y ahora tendremos las botellas cubanas. Las latas de refrescos y de cervezas hoy las importamos con aire dentro para poder envasarlas aquí, y será mucho mejor fabricarlas en Cuba. Y yo diría que sería mejor si hacemos la nueva fábrica de cerveza al lado de esa fábrica de latas.

“Lo que estoy intentando mostrar es que en la ZED Mariel estamos tratando de hacerlo mejor, como sería ideal realizarlo en todo el país. Allí lo estamos tratando de hacer muy bien. Y yo estoy seguro de que la ZED Mariel seguirá desarrollándose.

“La ZED está concebida para un desarrollo de largo plazo. Si nos fijamos en el área desde el puerto de Cabañas hasta el Salado, en La Habana; todo eso es la ZED Mariel. Es un proyecto para 50 años de desarrollo y no podemos desesperarnos”.

¿Cómo se articulan estos negocios instalados en la ZED Mariel con el resto de la economía nacional?

-Ese es un desafío importante. Nosotros pensamos la ZED Mariel para exportar pero también tendrá que atender el mercado cubano. En la medida en que logremos entrelazar las industrias nacionales con las que se instalen en la Zona, será muy beneficioso para la economía.

Volviendo a los lineamientos de la política económica de Cuba enmarcada hasta el año 2030. El número 75 estipula “establecer los mecanismos para canalizar la demanda de importación que surjan de las formas de propiedad y gestión no estatal…”. ¿Existen ya estos mecanismos, se está trabajando en ellos?

-Se está trabajando en ello, y esa es una buena pregunta. En el sector no estatal, yo digo, los cuentapropistas, el sector privado, incluso las cooperativas (que es una forma social de la propiedad pero que tampoco es estatal), hay una fuerte necesidad de un mercado mayorista para apoyar a estas actividades económicas. Que no son las principales porque nosotros seguimos defendiendo que el sector estatal sea el que administre los medios fundamentales de producción del país, pero el sector privado es un complemento importante, sin dudas.

“No hemos logrado ese mercado mayorista, y aunque se han dado pasos no se ha podido establecer. Eso trae muchos problemas no solo a los cuentapropistas, también a la población, porque cuando usted va a comprar pollo y llegó uno antes y se llevó 20 cajas, o las manzanas famosas… En fin, es una tarea que está pendiente.

“Lleva recursos financieros importantes que realmente no hemos podido invertir en eso aún lo suficiente, pero creo que es un tema que tenemos que ir resolviendo poco a poco porque está en los lineamientos y tendremos que implementarlo. Además porque es algo totalmente razonable que esas formas de producción o de prestación de  servicios tengan su propio sistema de abastecimiento y no tengan que acudir al mercado minorista”.

¿Y exportar, podrán las formas de gestión no estatal exportar productos o servicios?

-Podrán, yo pienso que sí. ¿Cómo? Eso hay que ver. En los países desarrollados como EE.UU. o en Europa los agricultores exportan, pero no exportan ellos mismos. Hay una empresa especializada en comercio exterior que se dedica a eso.

“Exportar e importar. Nosotros insistimos en que esas actividades cuenten con personal  preparado que cumpla determinadas condiciones para que pueda hacerlo bien. ¿Lo mejor es que cada una de las pequeñas actividades productivas o de servicios que hay en Cuba haga eso? Sería un manicomio, y no lo hacen en ninguna parte del mundo, te lo garantizo. Tendremos que crear condiciones para que si necesitan importar algo, tengan cómo hacerlo, o alguien lo haga y ellos puedan adquirirlo.

“En Cuba tenemos la tendencia a querer hacer todo nosotros mismos, y no solo hablo del sector privado, también el sector estatal, ‘yo quiero comprar eso’. En  ninguna parte del mundo usted importa los neumáticos que va a utilizar, sino que va a un lugar y los compra. Pero eso tiene que ver con lo que ya hablábamos: el mercado mayorista en Cuba tiene problemas, y tenemos que desarrollarlo, para la empresa estatal y para el sector no estatal”.

¿Y dentro de ese ambiente de exportación de servicios y productos cubanos, cómo se inserta la Feria de La Habana?

-Nuestra economía se ha ido transformando en los últimos tiempos. De las exportaciones cubanas en los últimos tiempos, el 70% son servicios (médicos, turismo, telecomunicaciones) y el 30% son productos. Y ese cambio estructural de nuestra economía también se refleja en FIHAV. Nosotros hemos estado trabajando para que la feria sea un agente promotor de las exportaciones cubanas (que es otra asignatura en la que tenemos que sacar mejores calificaciones).

“Por ejemplo, Servicios Médicos Cubanos, que es la empresa que exporta este tipo de servicio, tiene un área muy céntrica en el pabellón cubano. ¿Y qué es lo que tiene al lado? Biocubafarma. Porque tenemos que tratar de integrar todas esas esferas. Si lográramos exportar paquetes tecnológicos (por ejemplo: servicios médicos asociados a los medicamentos), lograríamos un valor añadido muy superior, y en eso estamos trabajando también”.

¿Cómo lograr un país con credibilidad en sus relaciones económicas internacionales si la economía de ese país está marcada por la persecución constante del bloqueo económico?

-El bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo de nuestro país, y le crea muchas dificultades a nuestro pueblo en su vida diaria. Pero a pesar del bloqueo Cuba está aquí, y el bloqueo ha estado en estos 60 años, el mismo tiempo que ha vivido la Revolución. Y en las circunstancias más difíciles, como fue el Periodo especial, cuando se derrumbó el campo socialista, nuestro pueblo demostró su deseo de resistencia y su fe en la victoria.

“Hoy atravesamos un momento también difícil desde el punto de vista económico porque todas estas persecuciones, sobre todo en el ámbito financiero, nos provocan muchas dificultades. Pero igual creo que podemos ser optimistas: vamos a vencer todos los problemas, y saldremos adelante.

Y a pesar del bloqueo, y el contexto hostil en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, ya existe una empresa mixta del sector de la biotecnología…

-Durante la visita del presidente Miguel Díaz-Canel a Naciones Unidas, en actividades paralelas tuvo varios encuentros con sectores diversos de la sociedad de EE.UU. Específicamente en el ámbito económico tuvo intercambios con empresarios norteamericanos, del sector agroalimentario, de la industria de las telecomunicaciones y de la informática, empresarios de la industria de viajes, aerolíneas, cruceros, hoteles. La sociedad norteamericana, crecientemente, cree que el bloqueo es una política absurda, fracasada además, que no resuelve ningún problema a nadie, y nos crea muchos a nosotros.

“Y efectivamente, estando allí la empresa norteamericana anunció la constitución de una empresa mixta en la ZED Mariel para producir vacunas terapéuticas. Además de un negocio importante, de una expresión del deseo de ir contra el bloqueo, también es un reconocimiento al desarrollo  tecnológico alcanzado por Cuba en estos años de Revolución.

“Estoy seguro de que esa empresa puede influir en la sociedad norteamericana. Nosotros esperamos exportar nuestros productos farmacéuticos a EE.UU. igual que lo hacemos a otras partes del mundo. Tenemos el Heberprot-P, que es único y ayuda a evitar la amputación del pie diabético, y ellos no tienen ese producto. Hay otra empresa norteamericana interesada en hacer las pruebas con la Agencia Federal de Medicamentos en EE.UU. para que el Heberprot-P se apruebe y se pueda comercializar en Estados Unidos.

“En fin, nosotros no bloqueamos a nadie, quisiéramos hacer negocios con empresarios de todo el mundo. El bloqueo es unilateral, injusto e inmoral, pero seguiremos luchando contra él, lo iremos resquebrajando con estas oportunidades. Algún día no existirá más”.

Entonces, ministro, ¿vale la pena invertir en Cuba?…

-Yo creo que sí. Fíjate, ninguno que ha venido a invertir en Cuba se ha ido. A pesar de las presiones, del bloqueo, todos están ahí. Aquí estamos ofreciendo algo importante: no solo es la oportunidad de negocio, también un ambiente sano, seguridad.

En otros países el empresario extranjero tiene  que tomar medidas para andar en la calle. Aquí puede andar por la calle libremente, no hay peligro. También tenemos una fuerza de trabajo calificada. Cuba ofrece muchas oportunidades, pero sobre todo seriedad.

https://zonafrank.wordpress.com/2018/10/30/entrevista-con-el-ministro-de...

 

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