Siete apuntes sobre la no-reapertura de Garoña y sus implicaciones

03/08/2017

Algo obvio pero necesario: recordar que el gobierno del PP no ha cerrado Garoña. Quienes decidieron cerrar la central en 2012 fueron sus propietarios (ENEL-ENDESA e IBERDROLA, al 50-50%) pese a que tenían todas las bendiciones del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y del PP para seguir sin problema muchos años más. El cierre fue presentado como necesario para forzar un cambio en el régimen fiscal de las nucleares.

La lista de logros de la industria nuclear en el caso Garoña es sorprendente. Después de cerrarla cambiaron de opinión y, en 2013, decidieron que “podían” querer volver a hacerla funcionar, y lo consiguieron: el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) modificó de inmediato los reglamentos para distinguir entre cierre por motivos de seguridad y cierre por motivos económicos; luego plantearon que el nuevo permiso de funcionamiento tenía que ser hasta los 60 años para “garantizar las inversiones”, y también lo consiguieron; además, pidieron eludir los engorrosos trámites que suponía solicitar una nueva licencia de explotación (estudio de impacto ambiental incluido) y, lógicamente, también lo consiguieron; como efecto “colateral”, pidieron separar la concesión de la renovación de licencia de las revisiones periódicas de seguridad del CSN, y (ya no hay sorpresa) lo consiguieron. El repaso de la lista demuestra quién manda de verdad en un asunto que afecta a la salud y la seguridad de toda la población.

El resultado final, una vez conseguido todo, es que las dos eléctricas no se han puesto de acuerdo, y el gobierno del PP ha optado por no autorizar una nueva conexión de la central a la red. Que Garoña no vuelva a funcionar supone tranquilidad y satisfacción para el conjunto de la sociedad: no habrá riesgo de accidente irreversible, y se reduce una fuente de impactos sobre la salud y el medio ambiente. Pero no conviene engañarse: la decisión del PP es una prueba de la fortaleza de la industria nuclear, no de su debilidad.

Lo que ha pasado con Garoña ilustra lo que puede pasar con los siete reactores que continúan en funcionamiento. Valgan estos siete puntos de análisis.

- Predominio de las decisiones empresariales sobre la política y la sociedad: IBERDROLA y ENEL-ENDESA se reunieron el pasado 27 de julio tras evaluar un informe de “costes” presentado el día 24 del mismo mes sobreGaroña. En dicha reunión no hubo acuerdo entre ellas, ni para alegar con perspectivas de continuidad (postura de ENEL-ENDESA), ni para rechazar la petición de renovación de licencia (postura de IBERDROLA). En pocas palabras, pasaron la “patata caliente” al gobierno (1)

- El poder político en precario equilibrio: si el gobierno del PP aprobaba la renovación del permiso, abría un conflicto al decantarse por la postura de ENEL-ENDESA y, lógicamente, aumentaba la crispación con IBERDROLA, respaldada en este punto por GAS NATURAL – FENOSA, la tercera gran empresa con intereses nucleares.

- Garoña como falsa unanimidad para encubrir el conflicto nuclear: contra la re-conexión de Garoña estaba todo el espectro político que se ha manifestado en los programas electorales (excepto C’s y el PDECAT-CDC), la mayoría absoluta del Parlamento vasco, el movimiento de resistencia a la energía nuclear, etc. Se ha jugado a identificar la oposición a re-conectar Garoña con la oposición a la energía nuclear, cosa que no es real.

- Con evidente malestar, el gobierno del PP ha decidido sin perder de vista las variables que se dan en el conflicto nuclear en lo que resta de 2017 y el 2018: existe una negociación informal entre eléctricas y gobierno para revisar los impuestos que pagan las centrales, y se han dado episodios de una cierta agresividad. El ministro del ramo, cosa inaudita, ha insinuado manipulaciones contables de las eléctricas (2), mientras estas respondían con informes económicos de “consultoras independientes” para “demostrar” la excesiva "carga fiscal”.

- Las decisiones tomadas en el CSN sobre Garoña conservan su validez para el resto de las nucleares: el discurso del PP sobre la falta de “sosiego” en el debate y la existencia de una “batalla política” (3) legitima el “mantra”del carácter técnico del CSN con el que enmascara su papel de organismo subordinado a la industria. Garoña ha representado un papel que va más allá de su cierre.

- La decisión final marca el inicio de una cuenta atrás que se acelera: el límite es abril del 2019, cuando se debe presentar ante la Unión Europea la estrategia de transición energética y cambio climático. Las ordenes ministeriales de renovación de licencias para los siete reactores que continúan funcionando, publicadas a lo largo de junio, establecen la presentación de ese documento como fecha de referencia. El gobierno del PP también lo ha usado como excusa para disimular su sumisión al ordeno y mando de las eléctricas. Tan pronto como la negociación sobre impuestos concluya, el gobierno puede comenzar a emitir las renovaciones de permisos, sin esperar más.

- Las personas y entidades que nos movemos por una sociedad sin reactores nucleares, debemos considerar la decisión sobre Garoña como un estímulo para reflexionar antes de actuar. Tenemos poco tiempo antes de que todo el proceso acabe.

En septiembre de 2006 se anunció el cierre de Garoña y lo celebramos (4), pero el gobierno del PSOE se echó atrás; la central continuó y no se reflexionó sobre lo que implicaba. Cuando en septiembre de 2012, ENEL-ENDESA e IBERDROLA cerraron Garoña, pese a que tenían permiso para continuar, lo volvimos a celebrar (5). No se reflexionó sobre lo que implicaba un cierre patronal, ni sobre todas las maniobras que se desarrollaron a lo largo de 2013 y 2014. Ahora se ha producido el cierre definitivo. Sería necesario dejar las celebraciones a un lado y abordar una reflexión en profundidad sobre los próximos 18 meses, y lo que se está preparando (6).

Antes de abril de 2019 los siete reactores que continúan funcionando pueden tener garantizado su futuro hasta el 2050, y entonces ya no habrá nada que celebrar.

Miguel Muñiz es miembro de Tanquem les Nuclears – 100% Renovables, del Colectivo 2020 LIBRE DE NUCLEARES y del MIA en Cataluña; mantiene la web www.sirenovablesnuclearno.org 
NOTAS

(1) http://www.eldiario.es/sociedad/Iberdrola-Endesa-llegan-acuerdo-Garona_0_667383988.html 
(2) https://www.elindependiente.com/economia/2017/06/08/nadal-las-nucleares-ganan-mas-lo-dicen-hacen-demasiada-ingenieria-contable/ 
(3) http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2017/08/01/598055e322601d0e2d8b4623.html 
(4) https://elpais.com/diario/2006/09/18/sociedad/1158530404_850215.html 
(5) http://www.diariodeavila.es/noticia/ZDB7F672C-AA5E-3ADB-96313FB8CD230488/20120910/ecologistas/accion/celebran/cierre/garona 
(6) http://www.mientrastanto.org/boletin-157/notas/maniobras-nucleares-en-las-altas-esferas-cronica-de-abril

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación

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