Bailando al son de la NO-canción del verano: manipulación informativa y cortinas de humo

17/08/2017

¿Verano? Esa época del año en la que aparentemente nunca pasa nada

Esta semana os traemos un monográfico dedicado al NO-verano. Repasamos acontecimientos importantes sucedidos en algún verano, en alguna parte, y que informativamente han pasado desapercibidos para la gran mayoría de las personas, por el silenciamiento mediático que se produce en esta época del año. Telediarios que operan con estivalidad y alevosía.

Bailamos al son de varias canciones que nunca serán las canciones del verano. ¿Por qué?. Porque eso no se dice, y porque eso no se canta. Tampoco se piensa... y de bailarlo ni hablamos. Es más, directamente podemos afirmar que eso no ha ocurrido nunca. Te lo habrás imaginado en un sueño caluroso en una siesta a 38º mientras te quedabas pegado a tu sofá. ¿No estarías viendo una etapa llana del Tour, verdad?.

El 23 de junio de 2002 el gobierno israelí aprobó la construcción del denominado 'muro de
Gaza': un sistema de vallas y alambradas junto a partes de hormigón de hasta siete metros
de altura. Para acceder de uno a otro lado hay que superar los checkpoints: puntos de control establecidos por el ejército israelí con el motivo de controlar el paso de población,
mayoritariamente palestina. Así comenzaba aquel verano en el que informativamente no pasaría nada, como siempre, pero las consecuencias de aquella decisión partirían la vida de varias generaciones de palestinos.

Desde el verano de 1994 nos llega un humo negro, tóxico. Viene de Hannover y está provocado por las hordas de punkis que se congregaron aquel año y el siguiente en la ciudad alemana para destruirlo todo. Son los días del caos, el 'chaostage'. Este verano de 2017 en Hamburgo con la convocatoria 'Bienvenidos al infierno' para protestar contra la cumbre del G20 se revive un ambiente similar. El humo y las algaradas hacen saltar los cordones policiales. Para dejar claro que esos señores y sus planes para 'compartir los beneficios de la globalización' no son bienvenidos. Por eso tienen el infierno que merecen.

Más cerca, en el espacio y en el tiempo, en Madrid en 2011 se dan cita millones de personas para celebrar las Jornadas Mundiales de la Juventud, las JMJ. Coinciden con la visita del Papa, Joseph Ratzinger aka Benedicto Equis Uve Palito. Las grandes marcas se frotan las manos ante las grandes ventajas fiscales que tendrá el patrocinio de tan santísima visita. Ese mismo verano Bankia había salido a bolsa, la prima de riesgo estaba muy loca y el rescate a la banca española ya estaba servido: 60.000 millones de € que tendremos que pagar todos, con dinero público. Y este pago está garantizado por una modificación en la Constitución tramitada en muy pocos días, en pleno agosto. ¿Te enteras o no?

Ganas le dan a uno de mandar a la Carrera de San Jerónimo a miles de moteros borrachos para que pongan algo de sentido común a este desaguisado, por eso nos acordamos de los disturbios de Hollister en 1947. Un pequeño pueblo californiano perturbado por unos señores barbudos que huelen a combustible, beben más de la cuenta y ponen en jaque a las exiguas fuerzas de seguridad de la zona. Es gamberrismo, no libertad, pero también tiene su puntillo.
El verano de la libertad fue otro. Así se llamó en Estados Unidos al verano de 1964, especialmente en Mississipi con la campaña para promover el derecho al voto de la población negra. Sí, hace solo 53 años aún estábamos así. Tres activistas fueron asesinados por miembros próximos al Ku Klux Klan y sus cuerpos tardaron 42 días en aparecer.

Veranos. Es este país nunca olvidaremos el golpe de estado que se inició el 18 de julio de 1936, y que originó la Guerra Civil Española con todas las consecuencias que trajo después. Un acontecimiento que cambió la historia, y que aún no ha acabado. No para las familias de los 114.000 desaparecidos que aún siguen en las cunetas, y que convierten al estado español en el segundo país con más desaparecidos forzosos, por detrás de Camboya.

Mucho más silenciosos son los informativos veraniegos cuando hablan de los incendios forestales. Ni una palabra de su verdadero origen, ni de sus causas. ¿Deforestación? ¿Políticas forestales? ¿Cambio climático?.

Y ¿quién habla de las familias africanas que pasan el Estrecho cada verano para volver a sus lugares de origen y aprovechan para hacer la ablación de clítoris a sus hijas?.

Este programa tiene un guión digno de la mejor novela negra, ideado, escrito y dirigido por un señor gordo, con traje, corbata y puede que incluso con sombrero, con numerosas amistades entre las élites políticas y financieras locales, nacionales e internacionales. Un pez gordo, amigo de otros peces gordos. Los que mandan, vamos.

Apaga la tele. Échate crema solar y sal a la calle.

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación

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