Un NO a la mina de Touro con 40 años de retraso

Décadas después, los cursos fluviales de la zona de Touro siguen mostrando la contaminación derivada de la antigua explotación de cobre a cielo abierto / Aldea Viva

Muchos de quienes ahora se rasgan las vestiduras a nivel político y social permitieron la cronificación de un problema que en sucesivas fases ya viene del año 1986, tras el abandono de la explotación de cobre iniciada en 1973. 

El actual Gobierno de la Xunta se ampara en una legalidad que no cumple, sobre todo teniendo en cuenta que la Ley 3/2008, de ordenación de la minería de Galicia indica que "le corresponde a la Xunta de Galicia, a través de la consellería competente en materia de minas, realizar las comprobaciones necesarias", así como garantizar "el cumplimiento de la normativa minera aplicable" y la adopción de tantas medidas de cautela como sean necesarias.

Sin embargo, y sumando las peticiones de la semana pasada por el desbordamiento de una de las balsas de la antigua explotación, Aldea Viva, como colectivo inscrito y legalmente autorizado en el registro de asociaciones, presentó un total de 31 escritos de denuncia contra la lamentable situación que vienen experimentando desde hace mucho agua, suelos y aire en la zona de Touro, una situación ignorada de manera sistemática por distintas administraciones de diferente signo político. Mucha de la misma clase política que ahora clama contra la mina.

En este contexto, Cobre San Rafael hablar del futuro sobre el papel, pero en este caso es necesario hablar sobre lo que ya tenemos desde hace décadas. Sobre el lamentable estado ambiental de ríos como el Portapego, sobre cómo se pudo autorizar una zona dotacional que incluye una escuela infantil o un centro de tercera edad en un área evidentemente contaminada. Y es ahí donde se demuestra que buena parte de políticos a nivel local, provincial y autonómico, no hicieron lo debido.

De hecho, una lucha tan grande como la de intentar que el proyecto desarrollado por Explotaciones Gallegas y Atalaya Mining no salga adelante es analizar quiénes fueron los responsables a nivel político y pedir las responsabilidades pertinentes, más teniendo en cuenta que el "curriculum" de los promotores es aval suficiente para no tener duda de que la situacion pude perpetuarse en la zona de Touro y en la cuenca del Ulla.

 

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