Brasil: Unidad antifascista

Los resultados electorales de estas elecciones, en el Brasil son muy preocupantes. Por un lado el proceso electoral estuvo en manos de un seudo gobierno democrático, producto de un golpe blando.  Mientras que Lula fue proscrito, poco antes de las elecciones.

Con  estos resultados tan negativos para la izquierda progresista, la representación del Frente Popular se reduce a mínimos, independientemente que se pueda ganar en la segunda vuelta. Si fuera así, sería un gobierno en minoría. Muy difícil de gobernar este país, que obligaría a repetir pactos con sectores de la derecha. Las políticas de judicialización, los golpes blandos, la manipulación mediática etc. requieren nuevas estrategias de respuesta por parte de la izquierda. Es imposible querer gobernar en el marco de una democracia burguesa, donde ellos detentan todo el poder económico, judicial, militar y los medios de comunicación. Para Brasil, como para Guatemala o la Argentina  se necesitan abrir procesos constituyentes, al calor de las movilizaciones de las masas. Al modelo de democracia neoliberal, debemos de construir una democracia popular, antiimperialista.

Ya los espacios para la consideración, que en ocasiones parece veneración, a las leyes y estructuras burguesas, se agotaron en nuestros momentos. Los resultados electorales en Brasil y en otras latitudes, así lo confirman. La derecha usa los espacios que la izquierda le permite. Y la izquierda no se atreve ir más allá de lo que permiten las leyes y estructura construidas por la democracia burguesa. Pareciera que más importante es el respeto a lo establecido por la burguesía que hacer la revolución misma. Por eso siempre debemos recalcar lo que el CHE nos sentenciaba: "no se puede construir el socialismo, con los ladrillos del capitalismo". Los procesos en Brasil, Ecuador y muchos otros países de nuestra América así lo demuestran. Los golpes blandos, más se deben a la blandenguería nuestra, la judicialización, más es el resultado de nuestro exagerado respeto a las leyes burguesas, que no respetan ni un atisbo de cambios sociales.

Ante la posibilidad de que gobierne el neofascista Bolsonaro, desde la Internacional Guevarista llamamos a los trabajadores, a los campesinos, a las mujeres, a los jóvenes, a los sectores democráticos del pueblo brasilero a votar contra el fascismo y por Fernando Haddad.

Lula da Silva dijo desde la cárcel: "la democracia está en peligro", y llamó a la "unidad para ganar el ballotage".

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación