¿Qué es España?

13/10/2018

Estos días la cuestión catalana, la irrupción de Vox o el 12 de octubre están poniendo sobre la mesa una idea de España, que, a día de hoy, se muestra como mayoritaria, pero que a su vez, es única y excluyente para la mayoría social trabajadora. Sin embargo, las organizaciones populares no han proyectado un proyecto alternativo de país, y ante esta ausencia, el pueblo acaba por asumir el único que se le presenta.

A menudo la izquierda española, de forma extemporánea, fuera de la realidad que vive, percibe y siente el pueblo, rechaza el término de “España”, desconoce su historia y regala a la derecha ese concepto.

Cuando la derecha mira a España ve a los Reyes Católicos y a banqueros “emprendedores”, ve la Toma de Granada, toreros, folclóricas y duquesas de Alba, e incluso, una “Marca España”. Cuando la izquierda la mira con los ojos de la derecha, la reacción instintiva es el rechazo. La clase obrera está huérfana de referentes, lo que no quiere decir que no tenga sentimientos.

El desconocimiento de nuestra historia es uno de los grandes males, o en su defecto su conocimiento desde la óptica de las élites. El revisionismo avanza, Aznar públicamente se referencia en Antonio Maura o cataloga la Revolución del 34, primer hito antifascista en Europa, como un “golpe de Estado”. Los hay que, con mayor o menor disimulo, se regodean en la ilegitimidad del 18 de julio. Los más “modernos” se ocultan tras la inmodélica transición. En definitiva, para ellos España es la conquista de América o la mal llamada Reconquista. Hechos y prisma, que nos hacen pensar en un modelo uniforme, unilingüístico y reaccionario de nuestra historia. Sin embargo, es necesario que conozcamos que es España. Que cuando un trabajador/a mire atrás no esté huérfano y las luchas pasadas tengan continuidad en el futuro.

España es mucho más que eso que nos cuentan. Debemos recoger los símbolos, los referentes, la historia sobre la que basar nuestro proyecto de país. En la historia encontramos avances, no solo retrocesos. Y por eso el título de este artículo. ¿Qué es España?

España son los Irmandiños contra el poder feudal, es Don Quijote contra los molinos, son los Comuneros de Castilla, es Cádiz proclamando la Constitución de 1812, es la Revolución Gloriosa frente de Isabel II al grito de “Viva España con Honra”, son los gudaris vascos defendiendo a la República.

España es María Pineda, Rosalía de Castro y María Teresa León. Es Antonio Machado, Rafael Alberti y García Lorca. Son los intelectuales antifascistas y las escritoras de la Generación del 27, es Renau y Pablo Picasso. Es la Pasionaria y las 13 Rosas rojas. Es Manuel Sacristán y Joan Comorera. Es Anita Sirgo y Marcos Ana, Josefina Sampere y Marcelino Camacho, Concha Carretero y Julian Grimau.

España es el 23 de abril, el 11 de septiembre, el 2 de mayo, el 10 de marzo, el 14 de abril, el 8 de septiembre, el 4 de diciembre. Es febrero del 36 y mayo del 62, es el 14 de diciembre de 1988 o el 15 de mayo de 2011.

España es Madrid resistiendo a los franceses y a los fascistas, es Zaragoza cortando el paso a la invasión napoleónica y la batalla del Ebro. Son los y las miles de republicanas liberando Europa o dejando su vida en Stalingrado. Son las Juntas Revolucionarias, cada vez que surge una crisis política, y que demuestran la capacidad de auto organización, es el poder popular en la PAH. Es el Teniente Segura, son los militares de la UMD. Es Canarias diciendo NO a la OTAN.

España son los Castells, las chirigotas de Cádiz, las fallas antifascistas, los carnavales de Canarias, las txosnas de Euskadi, las verbenas populares, las charangas castellanas, las espichas populares, las fiestas de prao o el rock radical vasco.

España es el Concejo popular, las ciudades de provincia, los barrios obreros del extrarradio. La nuestra es la España vacía, frente a la de los bolsillos llenos. La que lucha contra el fracking a pesar de no tener nada. Es la Villa de Don Fadrique, “la Rusía Chica”. Es Gamonal, es la lucha contra el Pocero de Seseña y Málaga “La Roja”. Es Reinosa, Euskalduna, Sahagunto o Gijón luchando contra la reconversión, es Mallorca oponiéndose a los barcos de arena expoliada en el Sahara y es Murcia luchando contra la segregación de la ciudad con el AVE.

España es un país al que al fascismo le costó tres años de guerra llegar al poder. Es la solidaridad en forma de Brigadas Internacionales. Son las Comisiones Obreras frente al franquismo, son las mujeres cortando el paso a los esquiroles en las huelgas de 1962. Es Ferrolterra y Vigo en el 73, son las guerrillas que resistieron al fascismo.

España son las mareas verdes, blancas y las atlánticas. Es el rojo de Asturias, el Morado de Castilla, el Verde de Andalucía.

España es un país con un movimiento feminista a la vanguardia frente a la violencia machista o por los derechos LGTBi. Es la donación de órganos. Son las madres contra la droga. Son miles de voluntarios/as recogiendo chapapote o apagando incendios en Galicia con pocos cubos y mucha voluntad, son las mujeres del carbón, las Kellys, los trabajadores de Vestas, las espartanas de Coca Cola, los jornaleros andaluces y extremeñas, las agricultoras castellanas y los ganaderos de la cornisa cantábrica frente a la PAC y el dominio de los monopolios. Son los estudiantes frente a Bolonia.

La falta de autoestima, de subjetividad de victoria de nuestro pueblo, les sirve a la oligarquía para dominarnos. Debemos evitar que nos hagan pequeños/as, porque tenemos una historia de lucha muy grande.

En España no se construyó un mito antifascista como elemento vertebrador de una sociedad democrática, como se hizo en la Europa después de la II Guerra Mundial, porque eso pasaría necesariamente por reconocer el papel del anti franquismo, y por tanto del PCE, como partido organizador de la lucha contra la dictadura. Eso ha sido sustituido por el consenso, el olvido y el pacto entre élites, lo cual orilla, minusvalora y aparta, cuando no relega, al movimiento obrero y popular, al PCE y las Comisiones Obreras de todo este proceso. Por eso, aunque sea una contradicción, los “nacionales” siguen siendo quienes con potencias extranjeras masacraron al pueblo y la Anti-España, quienes defendieron la legitimidad republicana.

Por eso, si la suya es “la España de los balcones” (rojigualdos), la nuestra es “la España que lucha”.

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación