Opinión

Redes de guerra: la militarización de twitter

Es asimétrica, clandestina y, a la vez, a plena vista. Los mensajes conocidos como "tuits" son balas y todos los usuarios somos soldados de la verdad o víctimas de la desinformación. Las fronteras han sido desdibujadas, el campo de batalla no tiene límites. Está en nuestras casas, nuestros teléfonos, nuestras pantallas. Está dentro de la intimidad de nuestras relaciones, nuestras familias y nuestros pensamientos.

Carta abierta al señor Presidente de la República, Juan Manuel Santos

"Salvemos la Paz". Carta abierta del presidente la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común al Presidente de la República, Juan Manuel Santos.

Señor:

JUAN MANUEL SANTOS CALDERON

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Palacio de Nariño, Bogotá.

Señor Presidente:

Envío a Usted un patriótico saludo, acompañado de la esperanza en que el sueño maravilloso de la paz para nuestro país, logre finalmente anidar y extenderse en toda Colombia.

Elecciones en Honduras: barbarie o fin del golpismo

La campaña electoral en Honduras se ha dado en un marco enrarecido, en la que se nota un nivel de tensión inusual, marcado por una campaña sucia sin precedentes, muy al estilo de JJ Rendón, a quien no le importa mucho resaltar alguna cualidad de Juan Orlando Hernández (si es que tiene alguna), y dedica un esfuerzo inmenso y costoso en la desinformación y la manipulación descaradas. Particular esfuerzo ha hecho el régimen por contrarrestar su amplia desventaja en las redes sociales, en las que ha “sembrado” miles de pseudo noticieros, que divulgan falsedades, o distorsionan verdades.

Antichavismo a la deriva

Más de cinco lustros después que el triunfo electoral de Hugo Chávez inaugurara una nueva época en la política venezolana -y en América Latina en general-, la Revolución Bolivariana sigue librando batallas en lo que ha sido su terreno de disputa hegemónica e impulso a transformaciones: la democracia participativa sostenida por el voto popular, libre y universal.

El Líbano entre dos aguas

La renuncia no aceptada del primer ministro Saad Hariri puso a El Líbano entre dos aguas, las que apoyan al Irán chíita y las opuestas de Arabia Saudita sunita.

En una herencia del colonialismo francés se sustenta el gobierno libanés, cuya Carta Magna impone que el presidente tiene que ser cristiano maronita; el primer ministro, musulmán sunita, y el titular del parlamento, chíita.

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