Vídeo grabado por el condenado Iñaki Abad durante la trifulca de Alsasua

06/06/2018

Imágenes de la agresión de Alsasua cuestionan la versión de la Guardia Civil. En la octava sesión del juicio en la Audiencia Nacional por la presunta agresión a dos agentes de la Guardia Civil en la localidad navarra de Alsasua en 2016, las partes han podido visionar un vídeo grabado por uno de los ocho acusados que podría matizar el testimonio del sargento del Instituto Armado.

Iñaki Abad Olea grabó el vídeo con su teléfono móvil la madrugada del 15 de octubre de 2016 en el exterior del bar Koxka. Al acusado Iñaki Abad se le condenaba a 13 años de cárcel y se le atribuían, entre otros, tres delitos de lesiones, por los que se le condenaba a tres años de cárcel por cada uno de ellos. En realidad, lo correcto, según los fundamentos de derecho de la propia sentencia, es que se le condenara a dos años por cada lesión. Por tanto, la defensa del procesado solicitó la subsanación del error y, según informó el tribunal, se procederá a ello en un auto aclaratorio. Por lo tanto, Abad será condenado a tres años menos de cárcel, para un total de diez años.

El sargento de la Guardia Civil declaró que fue apaleado "brutalmente" en el suelo por numerosas personas. Sin embargo, en las imágenes grabadas tras la supuesta agresión el agente aparece con una camisa blanca, totalmente limpia, sin rasguño alguno ni manchas de sangre.

Además, las imágenes muestran como el sargento pega un manotazo al joven Iñaki Abad mientras está grabando.

Por otro lado, en la sesión de hoy también han declarado dos médicas citadas por la defensa. Ambas han coincidido en señalar que los testimonios ofrecidos por los guardias civiles y sus parejas no corresponden con las lesiones recogidas en los diferentes partes médicos.

Los cuatro han declarado durante el juicio que en la agresión participaron "entre 20 y 25 personas", que fueron golpeados "brutalmente", ocasionándoles heridas de gravedad y la ruptura de un tobillo a uno de ellos.

No obstante, las médicas han considerado que no pudo tratarse de una agresión múltiple, ya que sino "las lesiones serían más graves".

En cuanto a la rotura de tobillo que sufrió el teniente, las médicas creen que se debió a un "mecanismo indirecto" y que pudo ser provocado por una "típica torcedura con caída, donde son los ligamentos que tiran y luego fracturan el hueso".

Sobre el hematoma que presentaba el sargento a las tres semanas de los incidentes, han explicado que "suelen durar unos 10 días" y que es "extraño" que aparezcan tres semanas después.