Redacción •  Actualidad •  14/12/2023

Talas por la ampliación de la línea 11: la Comunidad de Madrid rechaza la mediación del Banco Europeo de Inversiones

  • Siguiendo con su actitud cerrada y poco dialogante en el proyecto de ampliación de la línea 11 de Metro, el Gobierno regional ha rechazado la intervención del Equipo de Mediación del Mecanismo de Reclamaciones del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
  • La FRAVM y la Asociación Vecinal Pasillo Verde Imperial, en representación del movimiento contra las talas, presentaron en septiembre una denuncia ante el BEI en la que, entre otras cosas, solicitaban que su equipo estudiase las propuestas alternativas al actual proyecto del Gobierno regional.
  • Los colectivos vecinales continúan adelante con su denuncia, y advierten al BEI, como financiador de la ampliación de la línea 11 de Metro, que los tribunales podrían declarar ilegal esta obra por saltarse la normativa medioambiental europea, como ya ocurriera con la autovía de los pantanos.
  • Mientras prosigue el destrozo de los parques de Arganzuela y Comillas, el movimiento vecinal ha convocado dos actos de protesta para mañana viernes, 15 de diciembre: una asamblea informativa a las 16:00 en la entrada del Colegio Perú, junto al parque de Comillas (acceso calle Antonio Leyva) y una manifestación a las 19:00 desde el Jardín de Palestina (Atocha).
Talas por la ampliación de la línea 11: la Comunidad de Madrid rechaza la mediación del Banco Europeo de Inversiones

Fiel a la actitud sorda y poco dialogante demostrada en los últimos meses en el proceso de gestación del proyecto de ampliación de la línea 11 de Metro, que la llevó a ignorar todas las alegaciones y propuestas presentadas por los colectivos vecinales, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha rechazado la intervención del Equipo de Mediación del Mecanismo de Reclamaciones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) en el contencioso. El Ejecutivo de Ayuso se opone a que este equipo estudie las propuestas alternativas defendidas por el movimiento vecinal, que suponen un impacto muchísimo menor en el medioambiente urbano que el proyecto actual.

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Asociación Vecinal Pasillo Verde Imperial, en nombre del movimiento contra las talas, siguen adelante con la denuncia interpuesta el pasado mes de septiembre ante el Mecanismo de Reclamaciones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) como entidad financiadora de la obra de ampliación de la línea 11 de Metro, al entender que la Comunidad de Madrid había modificado el proyecto inicial sin notificarlo y podía estar incurriendo en graves irregularidades que contravienen 7 de las 11 normas medioambientales y sociales del Banco Europeo de Inversiones, también llamado Banco del Clima. El BEI concedió al Gobierno de Ayuso un crédito de unos 372 millones de euros para ejecutar un proyecto que luego ha sufrido notables modificaciones, unos cambios que, como hemos visto esta semana con el inicio de las talas de árboles en los parques de Arganzuela y Comillas, provocarán un impacto medioambiental y social muchísimo mayor que el proyecto original.

No en vano, la propuesta que la Comunidad de Madrid envió al BEI preveía la tala de 79 árboles y el proyecto que actualmente se está desarrollando destruirá 676 ejemplares. También iban a verse afectadas 9.624,60 m2 de zonas verdes y ahora son 48.170,00 m², por no hablar de la destrucción casi completa del parque de Comillas causada por la apertura en su interior del pozo de ataque de la tuneladora de las obras, y el consiguiente impacto en la población especialmente vulnerable del colegio Perú, epicentro de la zona cero.

A pesar del rechazo de la mediación del BEI, los colectivos vecinales siguen adelante con su denuncia, que hace unos días actualizaron. Puedes ver su contenido completo en el este enlace.

En ella, advierten de que o bien el BEI no fue informado de los cambios y su impacto medioambiental y social, o bien fue negligente a la hora de comprobar y garantizar el cumplimiento de las normas medioambientales y sociales del proyecto. Le recuerdan que si no fuera por las fuertes movilizaciones vecinales iniciadas en febrero de 2023, el Gobierno regional habría llevado a cabo el proyecto constructivo adjudicado en 2022 con la tala de más de 1.000 árboles, demostrando que el BEI habría financiado ese destrozo sin pestañear. Por todo ello, lanzan esta advertencia a la entidad financiera: “teniendo en cuenta todas las irregularidades denunciadas, es muy posible que, en un futuro no muy lejano, un tribunal de justicia declare ilegal las obras de ampliación de la línea 11 de Metro. En ese caso, ¿habrá financiado el llamado Banco del Clima un proyecto ilegal, cuando la ciudadanía le ha avisado de las irregularidades existentes?”. Podría repetirse el caso del parque Santander en Chamberí o del desdoblamiento de la M-501, la autovía de los pantanos, una obra que el Supremo declaró ilegal por incumplir la normativa medioambiental española y europea. Al igual que ahora hace el equipo de Isabel Díaz Ayuso, el Gobierno regional de entonces justificó tanto el destrozo medio ambiental de la autovía de los pantanos como la construcción del campo de tiro de Golf en Chamberí por el “interés general”.

Continúan las protestas vecinales

El inicio de las talas masivas de esta semana y la velocidad con que la Comunidad de Madrid, con el beneplácito del Ayuntamiento de la capital, están destrozando la arboleda histórica de Arganzuela y el parque de Comillas, han generado una oleada de indignación ciudadana que ha trascendido nuestras fronteras. Tras acudir a los plenos de las juntas municipales de Arganzuela y Carabanchel de esta semana para expresar su malestar, las asociaciones vecinales impulsan dos nuevos actos para mañana viernes, 15 de diciembre. El primero, una asamblea vecinal informativa a las puertas del colegio Perú, en el parque de Comillas, que comenzará a las 16:00. En ella se trasladará al barrio los efectos de la instalación en este lugar del macro recinto de las obras y del pozo de ataque de la tuneladora.

El segundo será una manifestación que a las 19:00 comenzará en el Jardín de Palestina, en Atocha, otra de las zonas afectadas por la ampliación de la línea 11.

El movimiento vecinal no va a bajar los brazos ante los atentados medioambientales de la Administración autonómica. Como ha repetido hasta la saciedad, -Metro Sí Pero No Así-, la ampliación de la línea 11, una vieja aspiración ciudadana, debe hacerse con el mínimo impacto sobre el arbolado y las zonas verdes de la ciudad. Existen alternativas perfectamente viables al destructivo proyecto regional actual.


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