Adelante Andalucía presenta una encuesta sobre la peligrosidad del trabajo de los profesores de educación especial
Declaraciones de la rueda de prensa de la diputada de Adelante Andalucía, Maribel Mora, que ha dado con representantes de profesores de Pedagogía Terapéutica (Educación Especial).
En la rueda de prensa han presentado una encuesta sobre la peligrosidad de su trabajo y desde Adelante Andalucía se han comprometido a presentar a la Consejera en el próximo pleno.
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Este estudio sobre la realidad del profesorado de educación especial parte de unas reflexiones previas (anexo III) y de una encuesta que desde la UGT se divulgó a nivel andaluz (2022) y en la comunidad gallega (2015). Los primeros resultados a los que pudieron acceder, junto con su experiencia cotidiana y la necesidad de encontrar soluciones, motivaron la realización de la presente encuesta.
Un colectivo de maestros y maestras de Educación Especial de la provincia de Cádiz, que realizan su función docente en Centros Específicos de Educación Especial y en Unidades Específicas en Centros Ordinarios de Educación Primaria y Secundaria, vienen padeciendo agresiones involuntarias de carácter Físico y Psicológico, por parte de los/as alumnos/as. Necesitan conocer, el alcance de dichas agresiones y si tienen un carácter generalizado en toda nuestra Comunidad Autónoma. Además, querían saber el punto de vista de otros docentes sobre las estrategias que utilizan para abordar esta situación, y qué soluciones proponen.
Toda esta información pretendían obtenerla por medio de una encuesta, con preguntas cerradas y preguntas abiertas. La concreción de dichas preguntas ha sido fruto de la experiencia en el día a día de nuestro trabajo dentro de las aulas.
Según Informe del Defensor del Profesor del curso 2022/2023 del sindicato ANPE, el porcentaje de profesores que utilizaron el servicio para informar de agresiones fue de un 7%. Destaca que un 16 % han solicitado baja médica. Son datos de carácter nacional.
Según una encuesta realizada sobre 700 profesionales que trabajan con personas con discapacidad por el sindicato UGT en Galicia en 2015, un 30% reciben con cierta frecuencia agresiones físicas y un 10% las reciben todos los días.
Los datos obtenidos, ayudarán a diseñar, con el rigor necesario, propuestas a la Administración Educativa y Sanitaria para que, en la medida de lo posible, solventen y/o mitiguen, las agresiones que padecen en su trabajo. Decir que con los datos obtenidos han elaborado un documento con las exigencias a nivel autonómico, a la Consejería de Educación, a la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía, y a nivel nacional al Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Al intentar recoger datos de las comisiones educativas de convivencia provinciales llama la atención, en el estudio reflejado en el informe, el hecho de que no existen registros que contemplen agresiones al profesorado de educación especial o “situaciones contrarias a la convivencia escolar”. Se sobre entiende y expresa que el alumnado al que atienden (modalidad de escolarización C y D) con momentos de agitación psicomotriz-agresión llevan a cabo estas acciones sin intencionalidad. Por tanto, no se registran más allá de las subidas al Portal Séneca que realizan los centros y que no tienen constancia de que estudiarse. No se sabe que uso se le da a esta información.
En el informe exponen los datos más llamativos de los apartados que recoge la encuesta que han realizado (durante el curso 2023/ 2024) desde el marco sindical del sindicato UGT, centrándose en las casuísticas de agresiones recibidas de carácter físico y las de tipo psicológicas o emocionales. La población ha sido de 1596 profesionales y la muestra de 578, a fecha de diciembre de 2023. Para ello, dado la semejanza entre los parámetros “casi todos los días” y “con cierta frecuencia”, los abordaremos de forma conjunta.
- De carácter físico:
• Escupir, un 20,92 % del profesorado es objeto de esta conducta.
• Pellizcos, un 26 % “ “ “ “.
• Patadas, un 48,78 % del profesorado es objeto de esta conducta.
• Mordiscos, un 31, 83 % “ “ “ “.
• Arañazos, un 53, 28 % del profesorado es objeto de esta conducta.
• Tirón de pelos, u 37,01 % “ “ “ “.
• Tirar un objeto, un 59,5 % del profesorado es objeto de esta conducta. - De carácter psicológico:
• Insultos, un 21,7 % del profesorado es objeto de esta conducta.
• Amenazas, un 13,4 % “ “ “ “ .
• Acoso, un 6,1 % del profesorado es objeto de esta conducta.
• Sobre tensión para mantener el clima del aula, un 55,3 % del profesorado es
objeto de esta conducta.
Aunque los datos son evidentes y superan los aportados por las distintas fuentes a las que han podido acceder, destacan como el trabajo docente en educación especial conlleva importantes riesgos para la salud. Algunas conclusiones reflejadas en el informe:
Queremos resaltar que nuestro alumnado no es responsable de sus conductas disruptivas y agresiones. A menudo éstas se originan por sus dificultades para comunicarse, sus desajustes adaptativos, medicaciones que no dan solución o no están adecuadamente actualizadas a la evolución cronológica y peso del alumno/a, así como a sus dificultades para gestionar sus emociones, … Por todo ello resaltamos que nunca hemos querido juzgar o responsabilizar de sus actos al alumnado de educación especial, pero no por ello dejamos de reconocer que las consecuencias de los mismos, provocan problemas de salud en los profesionales que los atienden.No contamos con los recursos humanos necesarios para poder desarrollar nuestro trabajo desde la individualización y generalización de habilidades, algo necesario y recomendable para intervenir con nuestro alumnado. A menudo trabajamos compartiendo recursos con otras aulas o centros. Nada que ver con los apoyos que, en determinados países de nuestro entorno comunitario, donde se llega a un apoyo fijo por aula y en ocasiones varios en función de las características de los alumnos/as.
Contamos con ratios muy elevadas que no tienen en cuenta las características del alumnado. Aunque se nos dice que estamos dentro de la estimación legal (6/8 para psíquicos, 3/5 para autistas y 4/6 para plurideficientes), siempre se contempla la organización escolar y administrativa desde el máximo de estas horquillas propuestas. Es decir, las aulas están compuestas por 8 alumnos/as de psíquicos, 5 o 6 de autistas (ya que en pocas ocasiones todos los alumnos/as de la clase son autistas) y 6 en el caso de plurideficientes. Este planteamiento no favorece la calidad educativa ni permite implementar estrategias de intervención cuando un alumno/a presenta un cuadro de agitación psicomotriz y/o agresividad.