Redacción •  Actualidad •  28/03/2025

Harrisburg, Almaraz y todas las demás. ¿Cómo se han sostenido hasta hoy las centrales nucleares?

  • El accidente de Three Mile Island muestra el futuro que propone la industria nuclear, ocultando los daños colaterales de trabajadores y residentes en estudios epidemiológicos y la ausencia de planes de emergencia.
  • Las centrales nucleares obstaculizan a las energías renovables, porque impiden su desarrollo descentralizado de producción y porque no tienen ninguna ventaja ante la emergencia climática.
  • Al poderoso lobby nuclear francés no le salen las cuentas: sobrecostes, pérdidas por mantenimiento de las envejecidas nucleares y fracaso en el diseño de nuevos prototipos, que generan importantes deudas y solo se justifica por el programa de armas.
Harrisburg, Almaraz y todas las demás. ¿Cómo se han sostenido hasta hoy las centrales nucleares?

Hay tres elementos fundamentales que explican la descomunal campaña del supuesto auge de la energía nuclear, precisamente en el momento de su decadencia tecnológica y final de su funcionamiento a nivel mundial.

  1. El interés militar de vinculación con el átomo civil, en todos los procesos desde la explotación mineral del uranio hasta los residuos radiactivos.
  2. El subsidio económico, financiero y de seguros civiles de los estados a las empresas propietarias de las centrales.
  3. La ocultación sistemática del funcionamiento real de una tecnología siempre en riesgo con incidentes continuos, y produciendo residuos radiactivos altamente mortales. 

El 28 de marzo de 1979 ocurrió el gran desastre nuclear de la ingeniería civil atómica, en la unidad II de la central nuclear de Three Mile Island, (estado de Pensilvania, EEUU) a los tres meses de funcionamiento. Dos millones de personas estuvieron expuestas de inmediato a la radiación, según cifras de la NRC (Comisión Reguladora Nuclear de EE. UU) más de 200.000 personas que vivían en la ciudad de Harrisburg y áreas cercanas, tuvieron que abandonar sus hogares cuyas áreas de evacuación superaron los 30 km.

Como siempre la reacción fue ocultar víctimas afectadas de cáncer y solo un informe epidemiológico posterior (con datos entre 1975 y 1985 y publicado en 1997) contabilizó de dos a diez veces más casos de leucemia en adultos en zonas a favor del viento, casos de cáncer de pulmón de cuatro a seis veces, además de aumentos de malformaciones congénitas, de cánceres y de enfermedades psicológicas debidas al estrés sufrido por la población. Son las denominadas “victimas desconocidas de la radiactividad”, personas afectadas, que han marcado toda la historia del átomo.

El desastre de Three Mile Island y la reacción de las personas afectadas ha mantenido viva la llama antinuclear en EE.UU. Como cuentan los afectados, algunos de ellos en principio pro nucleares, la defensa de la industria conllevaba tal grado de corrupción: ocultaciones, amenazas, compra de voluntades, decisiones con daños colaterales, enfermedades causadas por la exposición a radiactividad, que en Estados Unidos no se ha vuelto a poner en marcha ninguna nueva central, y  dos proyectadas llevan varios años sin aún cumplir todos los requerimientos necesarios.

Efectivamente, la catástrofe de 1979 en la unidad II, era una central nuclear de agua a presión diseñada por Westinghouse, del mismo tipo que las compradas para Almaraz-1 y Almaraz-2 poco después. Los posibles fallos no se tuvieron en cuenta dentro del programa nuclear preparado por los ingenieros de la dictadura franquista. De hecho, los dos reactores de Almaraz tuvieron cientos de incidentes desde el primer día de funcionamiento.

Hay una evidente ligazón entre las industrias de armamento nuclear y de energía atómica, botón de muestra es que Macron, presume del arsenal nuclear francés para la defensa de la Unión Europea. Un país con 55 centrales de energía nuclear lleva años en la carrera armamentística, recordemos sus ensayos nucleares en la Polinesia o en Argelia. Pero hay otras formas de ver el mundo y las relaciones internacionales, como veremos en la ponencia “Vivir sin nucleares en Portugal”, que nos ofrecerá Susana Fonseca, presidenta de Zero.

Todas las centrales nucleares, en España, han subsistido hasta ahora gracias a concesiones de mercado prioritarias, así como por no haber abonado las tasas correspondientes a la generación de unos residuos radiactivos que solo ellos han producido. Por eso las empresas propietarias pactaron un cierre que les beneficia económicamente y además no se arriesgan a la probabilidad del accidente, siendo ya las primeras en el mercado de renovables.

El pasado año las grandes eléctricas ordenaron un parón de varios días en la producción de Cofrentes y Almaraz I para evitar producir a pérdidas con un precio cercano a cero de la electricidad. Pero también se ordenaron desconexiones de la red en plantas fotovoltaicas y eólicas, unas veces por el precio y otras porque la red eléctrica no admitía tanto input de producción. Es evidente que el tapón principal lo hace la nuclear que no tiene flexibilidad para integrar la energía eléctrica renovable, que puede hibridar con baterías o bien con centrales hidroeléctricas reversibles. El resultado son pérdidas de la producción renovable, en mucho mayor grado que la de producción nuclear.

En la charla de Badajoz, organizada por Ecologistas en Acción junto con ADENEX, Cuadernos para el Debate y la Acción, el Observatório Ibérico de Energía con la colaboración del Circulo Pacense, Greenpeace, Zero y Dehesas sin Uranio,  debatiremos sobre varios aspectos negativos de la energía nuclear: los riesgos para la salud cercanos y diferidos, la escasez y peligrosidad de la extracción de uranio, y las bajas expectativas de que la nuclear sea una solución para la transición energética. Os invitamos a las personas pacenses y vecinas a acudir este sábado 29 de marzo a las 19 horas al Círculo Pacense en la C/ Ramon Albarrán nº 24 de Badajoz a la MESA REDONDA Y DEBATE que moderará Oscar M. Alonso Asensio y en la que intervendrán:

  • Francisco del Pozo Campos . Coordinador del Área de energía nuclear de Greenpeace. «Perspectiva futura de la energía nuclear»
  • Susana Fonseca. Vicepresidenta de Zero. Portugal. Associaçao Sistema Terrestre Sustentável. «Vivir sin nucleares en Portugal»
  • Eva Matamoros Diaz . Coportavoz plataforma Dehesas sin Uranio. «Las centrales nucleares no funcionan sin uranio»
  • Justo Vialá Simón. GT de energía ADENEX. Médico Neurólogo. «Riesgos a la salud cercanos y diferidos de las centrales nucleares»

DEBATE ABIERTO con el público en la sala.


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