Redacción •  Actualidad •  31/03/2025

CCOO denuncia que Luis Planas traiciona al personal de la Inspección de Pesca Marítima y sabotea sus derechos

La última oferta de los ministerios de Política Territorial y de Agricultura, Pesca y Alimentación es una mejora del complemento específico que consideramos ridícula y desconectada de las necesidades reales del colectivo.

CCOO denuncia que Luis Planas traiciona al personal de la Inspección de Pesca Marítima y sabotea sus derechos

El 27 de marzo tuvo lugar la segunda reunión del comité de huelga con los subdirectores de Recursos Humanos de los ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Política Territorial, en el marco de la huelga indefinida de las y los inspectores de Pesca Marítima convocada por CCOO y ELA desde el pasado 3 de marzo. La única propuesta fue un reciclaje de la oferta de febrero que consideramos insultante: una mejora ridícula del complemento específico, completamente desconectada de las necesidades reales del colectivo y, para colmo, ignorando los horarios especiales que se reconocen oficialmente en un Real Decreto.

Esta oferta perpetúa el desprecio que la Administración ha mostrado hacia el colectivo desde su creación. En 1999, se comprometieron a adaptar la Relación de Puestos de Trabajo de la Inspección de Pesca para reconocer la naturaleza única del puesto. A día de hoy, este compromiso sigue incumplido, mientras que otros colectivos con características similares disfrutan de incrementos en el complemento específico de hasta 6.000 euros anuales. En contraste, la oferta actual es una burla al trabajo duro y a la dedicación de las personas trabajadoras de la Inspección de Pesca.

Dado este panorama de menosprecio, CCOO y ELA hemos dejado claro que la huelga no se desconvocará. Es más, hemos exigido que se documente explícitamente en el acta de la reunión el impacto desastroso que esta huelga traerá consigo en los próximos meses:

  1. Parálisis de la almadraba de Cádiz, poniendo en peligro el sustento de más de 500 trabajadoras y trabajadores directos y 6.000 indirectos.
  2. Retrasos inadmisibles en la verificación de los copos del Mediterráneo, que afectará a más de 500 pesqueros de los que dependen 17.000 familias de manera directa y decenas de miles indirectamente.
  3. Pérdidas económicas millonarias para las empresas dedicadas al atún rojo, que ya han manifestado públicamente su indignación.

La irresponsabilidad de la Administración no solo perjudica al colectivo de inspectores/as de Pesca, sino a todo el sector. En el Cantábrico, el control de las costeras de la anchoa y la caballa es insuficiente, lo que genera serias irregularidades denunciadas por las cofradías. A esto se suma el caos generado en la campaña de la sardina, iniciada el 20 de marzo sin las supervisiones necesarias.

Como si esto no fuese suficiente, los ministerios responsables están recurriendo a tácticas abusivas en la negociación de los servicios mínimos, incrementándolos de manera desproporcionada y atacando el derecho constitucional a la huelga. Peor aún, han caído en la práctica vergonzosa del esquirolaje, desplazando trabajadores desde Madrid para minimizar el impacto de la huelga en los puertos. Estas maniobras ilegales y de mala fe serán denunciadas, y deben avergonzar a cualquier Gobierno que se autoproclame democrático.

Tras casi un mes de huelga, el colectivo de Inspección sigue unido, decidido y preparado para alargar el conflicto tanto como sea necesario. Las concentraciones, manifestaciones y la huelga continuarán hasta que los ministerios competentes den una respuesta seria y cumplan con sus responsabilidades. Es importante recalcar que este conflicto fue iniciado de buena fe, dando al Gobierno la oportunidad de evitar el daño al sector. Por lo tanto, si los efectos negativos persisten, la responsabilidad caerá exclusivamente en los ministros Luis Planas Puchades y Ángel Víctor Torres Pérez. La paciencia del colectivo se ha agotado y no pararemos hasta ser escuchados.


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