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México. Organizaciones civiles y Procuraduría ambiental alzan la voz contra consorcio minero por derrame tóxico

“Con el desastre ambiental más grave en la historia del país es suficiente para cerrar la mina y desterrar a ese grupo tóxico de nuestras tierras, ríos y ahora nuestros mares; es espantoso ver cómo opera a costa de nuestros impuestos”.

AMBIENTALISTAS CONTRA GRUPO MÉXICO

Ciudad de México | Desinformémonos. Organizaciones no gubernamentales y comités del río Sonora afirmaron que el consorcio minero Grupo México, responsable del derrame de 3 mil litros de ácido sulfúrico en el Mar de Cortés, el pasado 9 de julio, y de 40 millones de litros de desechos tóxicos en los ríos Sonora y Bacanuchi, en 2014, entre otros desastres ambientales, “es una empresa corrupta, mentirosa e irresponsable”, luego de que el corporativo informara que el ácido que cayó en el Golfo de California el pasado 9 de julio no causó ningún daño.

“Si bien es cierto que no es una cantidad estratosférica, no significa que no tuvo repercusiones ni daños en el mar; Grupo México es un mentiroso que no tiene siquiera la justificación para derramar un gota de ácido en el mar, pero te aseguro que fueron más litros, miles de litros”, señaló Rosa María O’Leary, de la organización no gubernamental No alineada al Estado de Sonora.

O’Leary agregó que la empresa de Germán Larrea “se burló otra vez de los sonorenses, al decir que su derrame no ocasionó daños en el mar por ser una cantidad reducida, lo equivalente a un poco más de un tinaco de uso doméstico”.

Por su parte, el presidente del Comité de Cuenca del río Sonora, en el municipio de Ures, rechazó que la mina Buenavista del Cobre, en Cananea, siga en operación a pesar del derrame de 40 millones de litros de tóxicos en agosto de 2014.

“Con el desastre ambiental más grave en la historia del país es suficiente para cerrar la mina y desterrar a ese grupo tóxico de nuestras tierras, ríos y ahora nuestros mares; es espantoso ver cómo opera a costa de nuestros impuestos”, indicó.

Por último, Antonio Navarrete, vocero de la sección 65 del Sindicato Minero, se quejó de que Grupo México emita comunicados sin un estudio ambiental realizado por especialistas.

PROFEPA: «CRIMEN AMBIENTAL» EN MAR DE CORTÉS

Por Magalí Espinosa

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), clausuró parcialmente la Terminal Marítima de Guaymas operada por Grupo México, en el estado de Sonora, tras el derrame de tres metros cúbicos de ácido sulfúrico en el Golfo de California ocurrido a principios del mes.

Víctor Manuel Toledo Manzur, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), señaló que son 22 los accidentes por la actividad minera y metalúrgica del corporativo Grupo México.

En ese contexto, Leticia Merino Pérez, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), y Francisco Cravioto Lagos, coordinador de la Oficina de Incidencia del Consejo Mexicano para la Silvicultura Sostenible, participaron en el espacio informativo Primer Movimiento de Radio UNAM, donde hablaron sobre las consecuencias ambientales y legales del derrame.

Merino Pérez apuntó que el derrame en el Mar de Cortés es grave debido a su biodiversidad. “Este es una de tantas violaciones al derecho humano al medio ambiente, al derecho humano al agua, al derecho a la alimentación porque afecta fuentes de vida que proveen alimentos a manos de una de las mayores corporaciones mineras del país y de América Latina”.

Por su parte, Cravioto Lagos consideró que esta tragedia es el resultado de la impunidad alrededor de un marco regulatorio laxo diseñado en 1992, ante la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Si nosotros revisamos la Ley Minera vamos a encontrar en el capítulo de las obligaciones de las empresas, obligaciones muy escuetas, y por otra parte, derechos amplísimos. Si se entrega una concesión sobre un Área Natural Protegida, ésta prevalece. De hecho, no sirve de nada, digamos, detiene a los campesinos de que no puedan cortar tres o cuatro árboles, pero no regula a un minero”.

Finalmente, Merino Pérez dijo que el problema en México no sólo se encuentra en el tratamiento adecuado de residuos, sino en la falta de una perspectiva ecológica que prevenga el avance desmesurado de la industria a costa de la salud pública y el cuidado del medio ambiente.

“Lo que priva en la actualidad en México y en el mundo es la minería de cielo abierto, para sacar una pequeña concentración de minerales utiliza grandes cantidades de agua. Estos son daños que no tienen precio y que afectan a la población y a los ecosistemas”, destacó la investigadora.

* Fuentes: DESINFORMÉMONOS/ LA JORNADA / UNAM GLOBAL

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