La Tienda Republicana

La obligación de ilusionarse

Hace algo más de un año que decidí afiliarme a Izquierda Unida, tras asistir a una conferencia del Área de Mujer que tristemente hizo historia por algo que hoy en día sigue más vigente que nunca. Creo en la lucha institucional como parte del proceso de cambio político al que asisto, del que formo parte. Creo en unas instituciones al servicio del pueblo, sin miedo a escuchar y sin servilismos hacia los poderes económicos. Creo que si renunciamos, si nos rendimos, nuestra batalla será eterna. Creo en la lucha incansable en la calle, en la necesidad de empoderarnos entre todas, en ir plantando semillas en cada conversación, en crear espacios autogestionados para seguir avanzando pero se hace urgente parar los pies a unos gobernantes que nos asfixian sin que les tiemble el pulso. Se hace urgente una respuesta asumiendo las normas del juego, en las urnas.

Cuando estalló toda la trama de las tarjetas Black me robaron un poco más mi dignidad. Así me sentí por formar parte de una organización que parece no asumir como prioritario el reto político que tiene ante sí, el compromiso que ha adquirido con miles de ciudadanas. Sin embargo, como dice una canción de Ismael Serrano, la rabia compartida cambia vidas. Y en eso estamos. Mi compromiso político trasciende unas siglas pero en mi pequeña estrategia para cambiarlo todo, veo indispensable un cambio en lo institucional para poder avanzar desde las calles y no enquistarnos en la lucha. Quizás me equivoque, pero tengo la obligación de ilusionarme porque el “Sí Se Puede” se me coló tan dentro que nos veo capaces de todo.

Y en estos meses he conocido a gente que, con el tiempo, se ha convertido en gente con nombre propio, con historias, en compañeras de lucha y que ahora han decidido asumir ese reto contraído con la ciudadanía, peleando desde casa para empezar a construir el Madrid de verdad en el que vivimos muchas. Un Madrid feminista, multicultural, de izquierdas, con unos servicios públicos de calidad. No quiero dogmas de fe para confiarle mi voto a nadie, no soy creyente, por eso me quedo con los hechos.

Conozco las carencias de la organización en la que milito, las señalo y las combato como puedo. Pero es ahora, con la celebración de unas primarias abiertas fruto de la insistencia y la pelea de muchas compañeras, cuando os necesitamos. Os necesitamos a todas las que, desde fuera, sabéis lo que está pasando porque sin una mayoría en los órganos jamás se podrá materializar el cambio. No creo en una victoria electoral como fin del proceso de cambio político, pero necesitamos y nos merecemos, hacer política. Necesitamos parar la privatización de servicios públicos, condenar a quienes roban o son cómplices del expolio, necesitamos un reparto equitativo de los recursos… Para poder seguir.

Tania (@ainhat) y Mauricio (@mvalienteots) se enfrentan ahora a un camino que sin duda no será fácil. Un camino que, además, recorren con una mochila a cuestas de la que necesitamos deshacernos. Esta batalla sólo la ganaremos si somos más, son matemáticas. Por eso hemos peleado por unas primarias abiertas en las que, entre todas, podamos elegir quién y no se retrase más el cuándo. Ilusionarnos para tomar impulso.

* Si no estás afiliada a IU pero quieres votar en las primarias de Madrid, puedes inscribirte aquí para ir a votar el próximo 30 de noviembre http://www.iucm.org/index.php/primariasabiertas

 

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