Critican que no se haya declarado el peligro alto por incendios forestales
- Con las previsiones meteorológicas en el sur de España, la recurrencia de incendios y el personal disponible, hace días que se debería haber declarado el peligro alto.
- Ya ha habido días con más incendios simultáneos que muchos días del verano. Un verano que se agranda, por la primavera y el otoño en más de un mes, debido al cambio climático.
- Tras un invierno húmedo y una primavera muy seca con unas temperaturas muy altas a final de mayo se están dando situaciones de gravedad con numerosos incendios forestales.

Ecologistas en acción critica y acusa de negligencia la actitud política por no haber declarado la época de peligro alto ante una situación previsible de alto riesgo de incendios forestales.
Desde hace varios días se vienen sucediendo numerosos incendios forestales por toda la comunidad, algunos de ellos de bastante importancia.
En toda la comunidad aún no se ha declarado el peligro alto de incendios. Por lo tanto, se pueden realizar numerosas actividades agroforestales sin apenas medidas de prevención e incluso algunas como las quemas de restos vegetales que hace días debieran haber estado prohibidas. Siendo el origen de muchos de esos incendios que podrían haberse evitado. En general, otros años con primaveras secas se ha adelantado la declaración de la época de peligro alto al menos 15 días, es decir tras las romerías de San Isidro.
Estos incendios se han abordado sin apenas personal de guardia en labores de extinción de incendios, tanto de bomberos forestales, técnicos o agentes forestales-medio ambientales. La falta de personal ha provocado el tensionado y agotamiento de los recursos humanos disponibles que se han visto desbordados en muchas ocasiones. Teniendo que acudir en el mismo día a más incendios que si en pleno verano se encontrasen y a grandes distancias. Quedando en entredicho las decisiones técnicas y políticas que han llevado a no adelantar, que en muchos casos tienen que ver por un ahorro económico o por querer seguir manteniendo actividades agroforestales que están en el origen de muchos de estos incendios lo que demuestra una falta de previsión y negligencia ante una situación anunciada y previsible.
Una negligencia que están pagando nuestro medio natural, fruto del negacionismo científico y de la incapacidad política para tomar las decisiones adecuadas ante las previsiones climáticas y meteorológicas.
