"La decadencia de la tauromaquia": datos oficiales de 2017

11/06/2018
  • Por cuarto año consecutivo la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA) publica un detallado informe sobre la realidad de la tauromaquia.
  • Los datos oficiales del Ministerio de Cultura y del sector taurino analizados resultan contradictorios entre sí y sorprendentes, como la caída del 57,5% de los festejos en plaza frente al aumento en un 32,6% en los profesionales taurinos en la última década.
  • La asociación veterinaria reclama la elaboración de un documento oficial por parte de la administración, en el que se detalle la cantidad de subvenciones que recibe esta actividad desde organismos públicos y el verdadero impacto del sector en nuestra economía.

Madrid 11 de junio de 2018. Después de los tres informes previos realizados sobre las cifras de la tauromaquia en 2014, 2015 y 2016, la asociación de veterinarios AVATMA acaba de publicar un exhaustivo y actualizado análisis, llevado a cabo por su presidente de las estadísticas oficiales del Ministerio de Cultura y de las ofrecidas por el sector taurino, incorporando las cifras del pasado año 2017.

La primera evidencia que arroja este informe es que los espectáculos en plaza, que se celebran en cosos taurinos y que acaban con la muerte de los animales lidiados, han descendido un 57,5% en los últimos 10 años (periodo 2007-2017). Y esto -resaltan desde AVATMA-a pesar de las facilidades que la administración (ayuntamientos, diputaciones e incluso alguna CCAA), propietaria de muchas plazas, otorga a los empresarios taurinos, con la relajación en las exigencias económicas para hacerse con la explotación de las mismas. También ponen de manifiesto que una amplia mayoría de los espectáculos (78,8%) no se celebran en plazas de primera ni segunda categoría, por lo que se suele tratar de festejos de escasa calidad y de bajo o medio coste. Además, durante el año 2017, el 76% de los cosos existentes en España (1.733 en total) no acogió ningún espectáculo taurino; este es un hecho bastante relevante porque la mayoría de estas infraestructuras son de titularidad pública y económicamente costosas de mantener.

Por otra parte, e incomprensiblemente, durante la misma década analizada los profesionales taurinos han aumentado un 32,6%, dato al que hay que sumar la sorprendente evidencia de que el 82% de los toreros, el 87% de los rejoneadores y el 96,2% de los novilleros inscritos como tales no intervinieron en ningún festejo en plaza en 2017. En cuanto a las edades de estos profesionales, también llama la atención que el 74,2% de los novilleros sin picadores tiene 30 años o más, lo que implica que raramente llegarán a ser novilleros con picadores y mucho menos toreros. El documento, además, evidencia el descenso de alumnos en las 58 escuelas de tauromaquia existentes en nuestro país, que son mantenidas con dinero público (incluso algunas que son privadas y están en manos de toreros o ex toreros).

Otro de los resultados más llamativos de este análisis es la discordancia de datos sobre las empresas ganaderas de lidia que contabilizan los medios taurinos (1.348), el Ministerio de Cultura (1.329) y el Ministerio de Agricultura (934). Mientras que el ministerio de Cultura indica quelas explotaciones ganaderas de este tipo siguen subiendo (en 2017 aparecen 5 más que en 2016), el de Agricultura dice que permanecen estables, si bien califica la raza como “en recesión”. Aparte de estas aparentes contradicciones, el porcentaje de ganaderías de lidia (considerando que son 1.329) que no vendieron ningún animal para festejos en plaza en España fue del 76,2%.

“Creemos que el Ministerio de Cultura debería dar explicaciones sobre la mayoría de los apartados estadísticos que ha recogido en su informe de Asuntos Taurinos, no solo del año 2017, sino de los años anteriores, porque hay números que son verdaderamente inexplicables”- afirma José Enrique Zaldívar, presidente de AVATMA. “También deberíamos recibir aclaraciones de cómo es posible que este sector, el de la tauromaquia, siga subsistiendo, y pedimos que se haga un documento oficial con datos reales sobre la cantidad de subvenciones que recibe desde los organismos públicos y el verdadero impacto que tiene este sector en nuestra economía, aunque esto no justificaría de ninguna manera su perpetuación”-añade.

Desde AVATMA reiteran que la tauromaquia es una cruel manifestación del maltrato animal en clara decadencia, que cuenta con una creciente respuesta social en su contra. Y manifiestan que ha llegado el momento de que los partidos políticos que forman el arco parlamentario reflexionen sobre la existencia de este anacronismo del siglo XXI y se empiece a legislar para eliminar su consideración de Patrimonio Cultural como paso previo a su abolición.