Alejandro Floría Cortés

La diferencia y la desigualdad

Hay muchas personas que piensan que los seres humanos no son iguales y que, en un continuo de grados, normalizan la desigualdad en sus acciones. No me refiero sólo a ese mediático 1% que poseería o controlaría todo, ni a ese 10% que apuntala al anterior a través de estructuras económicas y de coerción, sino a ese porcentaje, aún mayor, que compra en las urnas modelos de convivencia (¿o de supervivencia?) que perpetúan y propagan ese pensamiento.

Resumiendo...

La megamáquina de la que formamos parte tiene demasiada inercia como para cambiar de rumbo. Podemos imaginar una gigantesca peonza de tamaño planetario girando violentamente. Sabemos que no podemos detenerla con la fuerza de nuestros brazos. Ignoramos qué habría de suceder dentro de esa peonza para que dejase de girar, porque nos resulta insondable la naturaleza de su eje de giro, aquello en torno a lo cual todo orbita demencialmente. Y aún no parecemos haber advertido que su punto de apoyo somos nosotros mismos. Un imprescindible punto de apoyo de velocidad nula.

Pre-campaña de nada

No puedo evitar encontrar en la última cifra del nuevo año ciertas connotaciones pre-electorales. Los titulares de los miedos de masas refuerzan esta percepción, intercalando distracciones adecuadas sin descanso. Bien cierto es que desde el 2014 sufrimos una suerte de pre-campaña continua que fomenta, en dosis variables y asimétricas, la idiotización y el hastío, pero me temo que, no tardando mucho, se iluminarán nuevas pistas, dando paso a equilibristas de las promesas, prestidigitadores del reformismo y domadores de la libertad.

Independizarnos de nosotros mismos

La derecha tricolor (azul PP, naranja C's y roja PSOE) no va a perder nunca la oportunidad de mineralizar e idiotizar a la mitad de un país y de humillar hasta la desesperanza y el olvido a la otra mitad. El sistema es del gusto de los síes y los noes, de la polarización, de los bandos y las banderas, de los conjuntos disjuntos y sobre todo, de los gradientes, que implican flujo y transferencia,... aunque haya que contribuir con la fuerza. No puede ser de otra forma.

La necesidad de la negación

En lo que llevamos de año, han muerto más de 2.700 migrantes en el Mar Mediterráneo, pero las lavadoras tienen apps para el teléfono móvil; la epidemia de cólera en Yemen, de la que usted no ha oído hablar, ronda los 800.000 afectados y supera los 2.100 muertos, pero desde el punto de vista de la economía, la venta de armamentos no se diferencia de la venta de alimentos; el cambio climático desplaza a 22 millones de personas al año, pero usted discute con su compañero de trabajo por el aire acondicionado... ¿no ve cómo incluso la falacia ha el

Deus ex Machina

"La herramienta básica para la manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a la gente que debe usar las palabras."

"La Realidad es aquello que, incluso aunque dejes de creer en ello, sigue existiendo y no desaparece."

Philip K. Dick

El gobierno incita al odio

«Ya no podemos darnos el lujo de adorar al Dios del odio e inclinarnos ante el altar de la represalia. Los océanos de la historia se hacen turbulentos por las siempre crecientes oleadas de odio. La historia está repleta de los restos de las naciones y de los individuos que persiguen este camino de autodestrucción al odio. El amor es la clave para la solución de los problemas del mundo.» -

Martin Luther King, discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz 1964

Páginas

Suscribirse a Alejandro Floría Cortés