Redacción •  Vivienda •  14/03/2026

Mallorca 243: estalla un caso flagrante de ‘flipping’ inmobiliario en el Eixample de Barcelona

  • El domingo a las 9 h las vecinas desplegarán pancartas gigantes contra la especulación coincidiendo con la Maratón​
Mallorca 243: estalla un caso flagrante de ‘flipping’ inmobiliario en el Eixample de Barcelona

El domingo 15 de marzo a las 9 de la mañana, coincidiendo con el paso de la Maratón de Barcelona frente al bloque de Mallorca 243, las vecinas darán inicio a una campaña de lucha desplegando una pancarta de 12 metros de largo contra la especulación.

Situado entre la Rambla de Catalunya y la calle Balmes, Mallorca 243 es uno de los pocos bloques enteros de inquilinas que quedan en esta zona del Eixample, la zona cero de la especulación en el centro de la ciudad. El 25 de julio de 2024, el edificio fue objeto de una compleja operación de compra y reventa impulsada por la gestora de patrimonios Palau y Manfredi en colaboración con otras sociedades inversoras. Desde el primer momento, este fondo comunicó a algunas inquilinas que no se renovarían los contratos.

El bloque de 11 viviendas y dos locales tenía un valor de 6,3 millones de euros en el momento de la compra, según la documentación registral. Solo un año y medio después, y sin haberse realizado ninguna reforma, el edificio vuelve a estar en venta por 9 millones pero con tres pisos menos que ya habían sido revendidos. Este tipo de operación se conoce como flipping inmobiliario: comprar un edificio —a menudo con inquilinas dentro— para revenderlo rápidamente con un beneficio extraordinario. Con el agravante de que, en este caso, el edificio se encuentra en muy mal estado de conservación y los pisos se revenden a precios inflados sin haberse realizado ninguna reforma.

Presiones en uno de los pocos edificios solo de inquilinas

De inmediato, Palau y Manfredi informó a algunas vecinas que no se les renovarían los contratos y les ofreció 15.000 euros por abandonar la vivienda antes de la finalización de los contratos, advirtiéndoles que se avecinaban meses de obras insoportables (que a día de hoy aún no se han producido). Un año y medio después, ha habido un desahucio invisible, un desahucio judicial y un vecino de 70 años está a punto de abandonar el piso donde ha vivido media vida. Actualmente, hay cuatro pisos y un ático vacíos. Los vecinos que continúan viviendo en cinco pisos del edificio tienen contratos vigentes o están en prórroga tácita.

El patrón de compra de Mallorca 243 no es único ni original. Al fallecer el propietario en julio de 2024, se procedió a la división horizontal del edificio y Palau y Manfredi se repartió los pisos con Dorn Vallès SL, Delbosch Inversiones SL y Alianza Online SL. El mismo día de la adquisición del edificio, Palau y Manfredi ya revendería dos de los pisos que había adquirido a otro inversor, Bar Le Cottage Investments. Palau y Manfredi ya había realizado esta operación con ocho bloques en el barrio de Gracia y recientemente también ha adquirido un edificio en la calle Gaztambide 37 de Madrid con la misma técnica. Precisamente, Mallorca 243 y Gaztambide 37 se han hermanado en la lucha y este domingo protagonizarán acciones reivindicativas.

Comprar barato, expulsar y revender: el negocio del flipping inmobiliario

Mallorca 243 presenta deficiencias estructurales detectadas durante las inspecciones técnicas y hasta ahora no se ha realizado ninguna rehabilitación, ni en los espacios comunes ni en los pisos. Según el testimonio de un vecino de renta antigua que pudo adquirir su piso y tenía la documentación de la operación de compra, los fondos pagaron unos 300.000 euros por cada vivienda. Poco después, los pisos vacíos aparecían en portales inmobiliarios nacionales e internacionales con precios que oscilaban entre 690.000 y 720.000 euros. El ático, que se incendió hace cuarenta años y nunca se ha renovado, se anuncia por 2,1 millones.

Desde la adquisición, el edificio es visitado continuamente por inversores locales e internacionales —procedentes de Estados Unidos, Rusia, Italia, Francia, Reino Unido o Latinoamérica—. El edificio ha aparecido en portales inmobiliarios de lujo como Berkshire Hathaway (propiedad del multimillonario estadounidense Warren Buffet) y Savills, entre otros. Todo apunta a que el objetivo final sería convertir las viviendas en pisos de lujo. Palau y Manfredi es quien facilita las llaves a las múltiples inmobiliarias que muestran los pisos vacíos.

Las inquilinas exigen nuevos contratos y una ley que las proteja

Las vecinas del edificio se han organizado con el Sindicat de Llogateres para poder quedarse en su casa con contratos de alquiler nuevos. Además, han enviado un burofax a la propiedad reclamando una negociación colectiva e iniciado varios expedientes municipales por obras, mantenimiento e irregularidades en la división horizontal del edificio. Mallorca 243 también ha impulsado, junto con los bloques Papallona, Entença 69 y Tarragona 84-90, la Mesa para la Defensa del Alquiler en el Eixample, que mantiene reuniones de trabajo regulares con el Distrito para tratar las infracciones de la normativa que se están produciendo en los bloques afectados por operaciones especulativas. Previamente, el Ayuntamiento había descartado ejercer el derecho de retracto de Mallorca 243 por considerarlo demasiado complejo y costoso.

El Sindicat de Llogateres reivindica una ley realmente efectiva contra las compras especulativas, que prohíba prácticas como el flipping inmobiliario, garantice la renovación automática de contratos en bloques comprados por fondos de inversión y asegure que los pisos sean viviendas y no activos financieros. La propuesta actual de PSC y Comuns, según el Sindicat, deja agujeros legales que permitirían a empresas como Palau y Manfredi continuar expulsando inquilinas y revendiendo los pisos a precios inflados. Por eso, el Sindicat trabaja para que la ley que se vote en el Parlamento sea útil, eficaz y sin fisuras.


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