Opinión

Sociedades misóginas

“Violan a una mujer en la parada de tren de tal estación”, dijo el presentador de noticias, sin inmutarse, con ese rostro que tienen los que ven la violencia de género como cosa natural. ¿Cuántas mujeres son violadas en las estaciones de autobús y de tren diariamente en el mundo? Cosa natural para la sociedad que somos. 

Comiendo banderas, vomitando odios

Esclavitud es una mujer cuyas condiciones de trabajo hacen honor a su nombre. Trabaja en la industria del frío de Vigo y hace unos días salió en la tele denunciando su situación laboral y la de sus compañeras: 790 euros al mes por 40 horas de trabajo, ocho horas diarias de pie a temperaturas por debajo de los 10 grados, bajo la presión y amenazas constantes de los directivos de unas empresas que facturan más de 4000 millones de euros.

La larga sombra de la corrupción

Es muy larga y desde que se destaparon las distintas corrupciones, aún más, sobre todo en los partidos mayoritarios que llevan gobernando Comunidades durante veinte o más años, y ante el temor de perder “su” mayoría están sacando oposiciones en los distintos organismos y Ayuntamientos que controlan, lo hacen de forma anticonstitucional al saltarse los Artículos 14 y el 23.2 de la Constitución de 1978.

El timo de la obsolescencia programada

En el sistema capitalista lo fundamental para empresarios y comerciantes es tratar de hacerse ricos a expensas de la mayoría de la población y una de las artimañas realizadas en los últimos tiempos es la llamada obsolescencia programada que consiste en confeccionar productos con una vida limitada.

Este concepto comenzó a tener sus primeros impulsos en Estados Unidos hace 80 años cuando en una revista se publicó un artículo donde se planteaba que “el producto que no se estropea es un problema para los negocios”.

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