Opinión

Se llama Lucía Caram

En mi modesta opinión (inevitablemente modesta a mi pesar y tan desestimable como cualquier otra), Lucía Caram, monja dominica argentina pero desde hace algunos lustros radicada en Barcelona, hasta tal extremo que la que con toda justicia llaman “trotaplatós” de televisión se ha convertido al credo nacionalista-indepedentista (“Amo a Arturo Mas”, llegó a decir en su momento, ojo, a un sinvergüenza político como el Arturo Mas), no es el problema capital de la Iglesia, por más que recientemente la susodicha sor haya dicho, ni corta ni perezosa, en entrevista real

La Unión Europeo contra Rusia (Desinformación como arma de destrucción masiva)

01-  Introducción

El ser humano en general no se caracteriza por su tendencia a asumir los errores. Aun es más, intentamos ocultar siempre que podemos todos aquellos acontecimientos de cuyas consecuencias podríamos no salir muy bien parados. Nuestra propia fragilidad nos delata y procuramos enmascarar dichos sucesos solventando así la ardua tarea de enfrentarnos a cada pequeña “tragedia”.

Páginas

Suscribirse a Opinión