André Abeledo Fernández •  Opinión •  03/04/2025

Para un comunista el derecho a la autodeterminación de los pueblos es un derecho fundamental

Para un comunista el derecho a la autodeterminación de los pueblos es un derecho fundamental.

Se puede ser comunista en un Estado plurinacional, se debe defender el derecho a la autodeterminación de los pueblos siempre, sin disculpas, sin ningún tipo de intoxicación pequeño burguesa o colonialista.

Se puede ser independentista y comunista, lo que no se puede es ser comunista y estar contra el derecho de autodeterminación de los pueblos, eso es una contradicción ideológica o hipócrita.

Otra cosa es anteponer el hecho nacional por encima de la lucha de clases, o entender que la lucha por la liberación nacional está al margen de la lucha de clases, en este caso existe una contradicción también ideológica o hipócrita.

Pero el hecho de sentirse parte de un pueblo, de una nación, y de defender el derecho a decidir no es incompatible con la militancia comunista consecuente, todo lo contrario es un deber.

Es verdad que existen contextos en que el hecho nacional puede ser usado por la burguesía para dividir a la clase trabajadora. Pero es un error o un horror plantear la incompatibilidad de independentismo y comunismo.

Los comunistas somos internacionalistas, entre otras cosas, porque reconocemos la existencia de naciones, y el derecho a decidir de los pueblos, somos antiimperialistas e internacionalistas.

Parece que no es sencillo para una parte de la izquierda del bando «nacional» entender la realidad plurinacional del Estado español. En esta incomprensión comienza un grave problema de convivencia dentro del Estado, porque la convivencia solo puede darse entre iguales y desde el reconocimiento de la existencia del otro.

El Estado español no es una nación de naciones, ni es una nación. El Estado español es en todo caso una unión de naciones. 

Pero para que exista unidad y coexistencia, tiene que existir respeto y comprensión. La unidad tiene que ser entre iguales. No pueden existir naciones de primera y de segunda categoría, ni idiomas de primera o segunda división.

Esta unidad además tiene que ser siempre voluntaria, debe ser una unión de naciones libres que deciden caminar juntas porque así son más fuertes.

De no ser así el Estado español será siempre más una prisión de pueblos que la casa de todos, será un Estado fallido.

El derecho a la autodeterminación no debería ser visto como una amenaza, los derechos siempre son positivos, el problema esta en los privilegios no en los derechos.

Siempre pongo el ejemplo del derecho al divorcio, la existencia del derecho a divorciarse no es un problema para una pareja feliz y compenetrada, una pareja que se siente bien juntos no van a divorciarse porque tengan el derecho a hacerlo.

Pues en el caso de los pueblos cuando las cosas van bien es mucho más difícil que se separen, en las relaciones de pareja existen sentimientos o infidelidades que pueden separar a una pareja, eso no ocurre con las naciones, los pueblos son conservadores, si hay respeto mutuo caminarán juntos.

Es necesario abrir un debate sobre el modelo de Estado, República y monarquía, y del derecho de autodeterminación de los pueblos dentro del Estado español, no se puede construir una nación desde la imposición.


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