UJCE Castilla La Mancha •  Opinión •  06/05/2017

Comunicado de apoyo a la movilización contra el ATC en Villar de Cañas

Desde la UJCE apoyamos, como ya venimos haciendo desde hace varios, años la lucha de la Plataforma contra el Cementerio Nuclear en Cuenca y, por tanto, llamamos a la participación en la 8ª Marcha contra el Cementerio Nuclear en Villar de Cañas que tendrá lugar el próximo domingo 7 de mayo.

Partimos de la base de que la designación de Villar de Cañas como lugar de emplazamiento del ATC, en diciembre de 2011, no fue algo consensuado de manera democrática, pues el gobierno local aprobó esta propuesta en un pleno en el que ni si quiera aparecía como punto del orden del día. Y además lo hizo sin consultar ni informar antes de ningún modo a las vecinas de esta localidad, sobre algo tan importante como era si querían que en su comarca se emplazara el ATC, lo cual ha generado una enorme oposición a la construcción del mismo por parte de toda la provincia.

Además de la ausencia democrática en el proceso, hay que destacar que la zona en la que pretenden construir el ATC es una zona con múltiples riesgos geológicos, pues son, entre otras cosas, unas tierras con cierto riesgo sísmico, lo cual hace muy peligroso colocar aquí el ATC. También es muy importante destacar que a través la protección de los terrenos mediante la ampliación de la ZEPA (zona de especial protección para las aves), por parte del Gobierno de C-LM, parecía que había acabado con el proyecto, pero una resolución del Tribunal Supremo, de enero de este año, suspende cautelarmente la protección, por tanto, se ha retomado el interés en el desarrollo del proyecto, a pesar de que la zona se había declarado protegida.

No cabe duda, de que con el actual modelo energético que tenemos, las grandes beneficiadas de la construcción del ATC en Villar de Cañas serían las constructoras y las eléctricas. Las cuales, por su parte, son los grandes apoyos sobre los que se sustenta el proyecto, ya que de esta forma podrían deshacerse del coste que les genera el mantenimiento de los residuos que producen, pues la encargada de gestionar estos residuos es la empresa pública ENRESA, siendo por tanto asumidos los costes por el Estado. Es fundamental tener esto en cuenta ya que una vez más los beneficios se quedan en manos privadas, mientras que las pérdidas son públicas.

Por todo ello EXIGIMOS que no se construya el ATC en Villar de Cañas, ya que esto, solo beneficiaría a unos pocos empresarios mientras que la gente del pueblo solo saldría perjudicada. Mientras que el edificio se emplazará en el pueblo, en unos terrenos muy poco aptos, con todos los riesgos geológicos que esto genera, no recibirá ningún tipo beneficio ya que los trabajadores permanentes que realizarán este tipo construcciones son de otras ciudades, expertos asignados por ENRESA, por lo que ni si quiera generaría puestos de empleo en la zona.

Hay que ser conscientes de que estamos inmersos en una lógica capitalista de crecimiento indefinido, lo que, a pesar de ser incompatible con los propios límites del planeta, genera un gran consumo de energía para mantener ese modelo productivo y por ende numerosos residuos. Por lo que muy a nuestro pesar, es necesario encontrar una fórmula de gestión de los residuos ya generados, en un lugar más apto. Pues mientras sigamos desarrollando este modelo energético, necesitaremos un lugar en el que almacenar los residuos de forma segura. Por ello se hace prioritario el establecimiento de un calendario de cierre de las centrales nucleares en España, que nos permita conocer el volumen de residuos exacto que tendremos que gestionar para, posteriormente, tomar una decisión sobre ellos, democrática, con un amplio debate y consensuada.

Con ello, debemos reflexionar entre todas sobre la necesidad de reducir el consumo para poder avanzar hacia la soberanía energética, teniendo claro que es imposible que se produzca una reconversión energética mientras las industrias energéticas se encuentren en manos privadas. Por lo que un punto de inicio debe ser la nacionalización de este sector, junto a una necesaria inversión en el desarrollo de procesos de explotación energética de fuentes renovables, que generen el menor impacto ecológico posible. 


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