Coordinadora 25S •  Opinión • 04/08/2020

Sobre la huida de Juan Carlos de Borbón

Ocho días después de la manifestación «contra la monarquía corrupta”, convocada por la Coordinadora 25-S y apoyada por más de cuarenta colectivos sociales y políticos, así como asambleas de barrios y pueblos, Juan Carlos I, con la plena complicidad de las instituciones, incluyendo la administración de Justicia, objetivamente se ha declarado prófugo, huyendo a otro país. A ciencia cierta aún no se sabe a cuál, intentando evitar así la acción de la Justicia, que en el caso de la española y dado su carácter mercenario era muy improbable que fuera a actuar sobre ese personaje. Pero sí que el cerco de la Fiscalía suiza va avanzando en sus investigaciones, y por tanto consiguiendo cada vez más elementos de prueba para el procesamiento del Emérito.

La huida de Juan Carlos para convertirse en un prófugo de la Justicia tiene sin embargo otro ángulo que desde el movimiento republicano tenemos que analizar, entre otras cosas porque estratégicamente es el principal. En relación con Juan Carlos I se podría repetir de alguna manera aquello que el pueblo de Madrid le decía a su abuelo Alfonso XIII: «No se ha marchao, que lo hemos echao». Y este es un aspecto muy cierto de la cuestión. Juan Carlos no se hubiera ido si no hubiera existido una campaña sostenida en el tiempo, democrática, republicana y por lo tanto antiborbónica. Campaña que ha tenido un significativo apoyo popular y tendrá aún más en el futuro.
 
Las encuestas de opinión dan un resultado cada vez más favorable al modelo republicano, y aquellas que son impulsadas por los medios más cercanos al Régimen dan una división de opiniones.
 
Juan Carlos ha dicho que se va para dejar las manos libres a su hijo y heredero, en un intento asociado a lo más  granado del Régimen del 78 para salvar la monarquía. Desde luego lo van a intentar, ya lo están haciendo, pero es una tarea francamente complicada. Nos atrevemos a decir que condenada al fracaso.
 
Estos días no habrá grandes movilizaciones en respuesta a “la escapada de su majestad”. Este no nos puede imponer su agenda. El movimiento republicano y la Coordinadora 25-S tenemos la nuestra propia, que consiste en hacer una nueva gran convocatoria de movilización por la república popular, por la dignidad, por los derechos sociales y políticos en el mes de octubre. La manifestación del 25 de julio sentó los cimientos de esa manifestación masiva que ya hemos empezado a preparar, para el mes de octubre, como decíamos.
 
En el mes de agosto cubriremos la etapa de todas las cuestiones de diseño, técnicas y políticas de esa movilización; a finales de ese mes y durante las primeras semanas de septiembre pondremos en marcha todo el proceso organizativo de la movilización.
 
Esta pretendida operación de cordón sanitario alrededor de Felipe no servirá para nada, agravará profundamente la situación de la monarquía y su Régimen. Nuevos millones de personas comprenderán el carácter corrupto y feudal de una institución que nada bueno ha hecho por el Pueblo, solo maltratarlo y robarlo.

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