Ilka Oliva Corado

La dignidad y resistencia de la familia Molina Theissen

Pocas cosas han cambiado en Guatemala desde la época de la dictadura de Ríos Montt, las estructuras de fondo siguen siendo las mismas; por ende  el ejército, las oligarquías y los  injerencistas siguen maniobrando como bandas de criminales que hacen del Estado una madriguera de delincuentes que tienen a Guatemala en los puros huesos. 

Un sistema de justicia corroído da paso libre a corruptos y genocidas que bajo el amparo de la impunidad, caminan libres por las calles de la Guatemala ensangrentada que contra todo pronóstico  se resiste a olvidar la memoria de sus mártires. 

Venezuela: la gran lección

Apoyando a Maduro el pueblo venezolano le sigue metiendo el hombro al sueño libertador del Niño Arañero.  No sirvieron de nada los millones de dólares que se gastaron los injerencistas y las oligarquías latinoamericanas,  en propaganda y mediatización  tratando de desacreditar  la inteligencia natural, la dignidad  y la Memoria Histórica del pueblo venezolano que no se deja engañar con las artimañas de los conspiradores.  

La revolución es cultural y florecerá en los páramos y arrabales

Uno puede tener esa idea de amor romántico con América Latina, y hablar del torrente de sus ríos, de la frondosidad de sus selvas tropicales,  del colorido del folclore; uno puede enamorarse perdidamente de los celajes de otoño  y  de la niebla de primavera, pero a Latinoamérica además de sentirla también hay que pensarla desde el análisis sociopolítico y cultural.  Una América Latina que  la sintamos en cada poro de la piel pero también en la corteza cerebral. 

Lo que el patriarcado le debe a Evita

La historia que ha sido ultrajada desde la edad de  la humanidad,  por seres patriarcales, misóginos, homofóbicos, racistas, clasistas, xenofóbicos  y; en el caso particular de Latinoamérica seres de  mentes colonizadas, se han encargado de invisibilizar a mujeres como Evita, que nunca calzaron en el yugo patriarcal y que jamás se durmieron en el ronroneo de las mieles del poder, que por el contrario: fueron sus más grandes críticas. 

Lo que el patriarcado le debe a Evita

La historia que ha sido ultrajada desde la edad de  la humanidad,  por seres patriarcales, misóginos, homofóbicos, racistas, clasistas, xenofóbicos  y; en el caso particular de Latinoamérica seres de  mentes colonizadas, se han encargado de invisibilizar a mujeres como Evita, que nunca calzaron en el yugo patriarcal y que jamás se durmieron en el ronroneo de las mieles del poder, que por el contrario: fueron sus más grandes críticas.

Idealizar a corruptos y dictadores

Literal, en Latinoamérica  los canonizan y los convierten en santos automáticamente en el instante de su muerte. Estas sociedades fulminadas por la doble moral y la desmemoria  honran el cinismo y la tiranía,  marchamándole virtudes y bondades a autores intelectuales de crímenes de lesa humanidad y a asaltantes en cuadrilla que desfalcan países completos. 

La iglesia se postra ante el féretro del abusador, honrándolo por  haber continuado con el legado de avasallador. 

La necesidad de la Memoria Histórica latinoamericana

Porque es necesario que el Nunca Más se enraíce en la identidad del pueblo latinoamericano, porque es urgente que la impunidad dé paso a la justicia, porque es imprescindible rescatar la Memoria Histórica de la omisión de los gobiernos derechistas, porque apremia que se vuelva desidia en un pueblo amnésico.
Porque una sociedad sin memoria es un pueblo a la deriva. Un país que desconoce su pasado y que al que le enseñaron a renegar de él, es un pueblo manipulado que obedece sin musitar el mandato de los traidores.
 

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