Ilka Oliva Corado

Niños, niñas y adolescentes migrantes: carne de cañón

En el 2014, salió Obama con sus once ovejas a dar una conferencia de prensa con carácter de urgente, fue por allá de principios de verano; habló de una crisis de niños migrantes que viajaban solos hacia Estados Unidos en busca de sus padres o huyendo de la violencia en sus países de origen. Por supuesto, no se habló de la violencia institucionalizada, se refirió a las maras, como clicas criminales. La “crisis” como él le llamó, tiene más de 20 años, y ha tenido carácter de urgente desde entonces.
 

El día que supe que no era pobre

Eran los primeros días de la década del noventa y Ciudad Peronia comenzaba a llenarse de champas, de gente que llegaba de otros arrabales y del occidente del país a invadir el sector al que ahora se le conoce como El Mirador. Aquellos eran montarrales, calles de talpetate y un mercado al aire libre, un tierrero donde los vendedores tiraban costales y cajas de cartón para que sirviera de mesa para poner sus ventas.
 

Cuando el abusador es un familiar

La migración forzada es una tragedia que parte en dos a las familias que la viven. Es una pérdida total, una pérdida irreparable, porque no hay remesa que logre llenar el vacío de la ausencia, y no hay para quien migra, sosiego alguno; la añoranza es una herida abierta que sangra constantemente en el infortunio de ser extranjero y explotado, estar lejos de lo que más se ama. No hay reparo para el alma de quienes son golpeados por esta vejación, producto de sistemas fallidos, corrompidos y opresores.
 

Venezuela amaneció Chavista y Guatemala vasalla

En el 2015, Guatemala estuvo en el ojo público, se inventaron ir a manifestar los sábados de ir a broncearse, porque para manifestar entre semana no les daban las agallas, allá estaban pues con batucadas, bacinicas, pancartas y chinchines, decían que luchaban contra la corrupción del gobierno; unos más abusivos se auto proclamaron los nietos de Árbenz y andaban carteles con las fotos del pobre hombre. Esa misma gente sigue negando el Genocidio.
 

Generaciones vencidas

América Latina, con sus multicolores, su fecundidad, sus Pueblos Originarios y sus mártires, es una tierra de contradicciones, entre éstas las generaciones vencidas; acomodadas en la sombra del descaro, el oportunismo y la indolencia. Generaciones que se niegan a una identidad propia y que pisotean todo rastro de memoria y dignidad.
 

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