Libardo García Gallego

La economía antepuesta a la vida humana

Los motociclistas son nuevos victimarios y nuevas víctimas, causantes del mayor número de accidentes de tránsito y de la muerte de numerosas personas, principalmente ancianos, noticia infaltable de cada día. Es obvio: estos vehículos circulan por las calles a altísima velocidad, de modo que un anciano artrósico, cegatón e incapaz de correr ve venir el vehículo a más de 100 metros de distancia, se atreve a cruzar la calle, pero en segundos la moto le tumba el bastón o lo aplasta.

¿Cómo derribar el capitalismo?

En el dicho “El dios de este mundo es el dinero” se sintetiza la filosofía del capitalismo, del egoísmo, de la insolidaridad, del antihumanismo, de la competencia a muerte, de la ambición desmedida de riqueza y poder, de la explotación del trabajo de los semejantes. La inteligencia se reduce a un mayor desarrollo cerebral de la especie humana pero con prevalencia de lo irracional, de lo sensorial. Atribuir racionalidad a los humanos es mera especulación de algunos animales idealistas, soñadores, filántropos, quizás abúlicos  o incapaces de competir en este zoológico terráqueo.

 

¿Cómo derribar el capitalismo?

En el dicho “El dios de este mundo es el dinero” se sintetiza la filosofía del capitalismo, del egoísmo, de la insolidaridad, del antihumanismo, de la competencia a muerte, de la ambición desmedida de riqueza y poder, de la explotación del trabajo de los semejantes. La inteligencia se reduce a un mayor desarrollo cerebral de la especie humana pero con prevalencia de lo irracional, de lo sensorial.

La cultura de los antivalores

Antes se decía que en Colombia imperaba la “cultura de la violencia”, la misma que

defienden en el Centro Demoníaco, expresión que los sociólogos vetaron dizque porque

ese embeleco no existe. Así que tampoco podrá emplearse “cultura de la corrupción”.

La realidad es que gran parte de la población colombiana está de acuerdo con

enriquecerse de la noche a la mañana apelando a cualquier medio: asesinatos, robos,

fraudes, atracos, peculados, evasión de impuestos, violación de normas

De la situación carcelaria, la justicia y los delitos

Sin ofrecer estadísticas, sino como lo percibimos las gentes del común, la cárcel para lo único que sirve es para capacitar delincuentes en distintas categorías. Por eso alguien proponía en las redes sociales que la permanencia en la cárcel fuera pagada por los mismos presidiarios, pues las gentes de bien no deben ser condenadas a financiarles refugio y alimentación a los delincuentes. Olvida esa persona que hay miles de presos condenados injustamente.

 

De la situación carcelaria, la justicia y los delitos

Sin ofrecer estadísticas, sino como lo percibimos las gentes del común, la cárcel para lo único que sirve es para capacitar delincuentes en distintas categorías. Por eso alguien proponía en las redes sociales que la permanencia en la cárcel fuera pagada por los mismos presidiarios, pues las gentes de bien no deben ser condenadas a financiarles refugio y alimentación a los delincuentes. Olvida esa persona que hay miles de presos condenados injustamente.

 

De la situación carcelaria, la justicia y los delitos

Sin ofrecer estadísticas, sólo como lo percibimos las gentes del común, la cárcel para lo único que sirve es para capacitar delincuentes en distintas categorías. Por eso alguien proponía en las redes sociales que la permanencia en la cárcel fuera pagada por los mismos presidiarios, pues las gentes de bien no deben ser condenadas a financiarles refugio y alimentación a los delincuentes. Olvida esa persona que hay miles de presos condenados injustamente.

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