Francisco González Tejera

Un festival de cine para el maltrato de los grandes simios

Solo a un ayuntamiento gobernado por pantuflos insensibles se le puede ocurrir sacar un cartel anunciador del Festival Internacional del Cine de Las Palmas con imágenes de grandes simios. Una institución que acaba de aprobar una normativa que prohíbe los espectáculos con animales, pero que permite y potencia un acuario en suelo público a coste cero, la nueva cárcel de animales marinos del feriante propietario del desprestigiado y denunciado internacionalmente zoológico Loro Parque.
 

Lazareto de muerte

El “Cabo de vara” le rompió la clavícula a Juan Tejera, que no se quejó, para no darle el gusto a los fascistas de verlo humillado, se quedó en el suelo arrodillado aguantando el inmenso dolor. Sabía que esa madrugada se habían llevado a nueve camaradas para arrojarlos a la Sima de Jinámar, era consciente de que en cualquier momento le podía tocar. 
 
Se arrastró como pudo hasta la exigua litera de madera del barracón del campo de exterminio de Gando (Gran Canaria), donde dormían cada noche siete hombres destrozados, piel y hueso.
 

Pedimos el mismo trato en cada hueso

Ayer me alegré mucho cuando un buen amigo arqueólogo me filtró la noticia de que se habían encontrado restos de dos cuerpos más en el Pozo de Tenoya, uno de los lugares del horror en la isla de Gran Canaria, donde los fascistas desaparecieron a cientos de luchadores por la democracia y la legítima República.
 
Cada resto que se encuentra es como avanzar un poco más en el alivio de todo este atávico dolor, en la dignificación de quienes fueron asesinados por defender la libertad, la igualdad, la justicia social.

Pedimos el mismo trato en cada hueso

Ayer me alegré mucho cuando un buen amigo arqueólogo me filtró la noticia de que se habían encontrado restos de dos cuerpos más en el Pozo de Tenoya, uno de los lugares del horror en la isla de Gran Canaria, donde los fascistas desaparecieron a cientos de luchadores por la democracia y la legítima República.
 
Cada resto que se encuentra es como avanzar un poco más en el alivio de todo este atávico dolor, en la dignificación de quienes fueron asesinados por defender la libertad, la igualdad, la justicia social.

El invierno más negro

El teniente Otto ordenó en su español rudimentario golpear a los presos que acababan de traer del norte de la isla, las buenas relaciones de los golpistas españoles con los nazis hicieron llegar a cada punto del estado a mandos del ejército de Hitler, pocos años antes de la Segunda Guerra Mundial.
 
En el grupo de reos iba Raimundo Carrasco, trabajador de correos en Las Palmas natural de Lorca (Murcia), casado con Remedios Noguera, costurera del barrio de San José.
 

Cobardes amenazas sin rostro

Hasta hace escasos años cuando se criticaba cualquier cuestión relacionada con las políticas de la “izquierda” se recibían replicas en los medios de comunicación en algunos casos, en otros alguna llamada telefónica dialogante y aclaratoria, lo cual era normal, ya que el criterio del criticado era libre, pero jamás se recurrían a acciones similares a las utilizan los partidos de la derecha cavernícola con correos o mensajes amenazantes, campañas de desprestigio hacia quienes luchamos sin cobrar un céntimo por lo que consideramos justo.
 

Rodríguez Zaragoza y sus "juegos" miserables

El sufrimiento de quienes tienen que dejar su tierra para buscarse la vida en otros países, no parece ser problema para el ínclito viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez Zaragoza. Su pelotuda y vergonzosa forma de actuar lo lleva a cometer otra de sus esperpénticas sandeces, una auténtica exaltación a la estupidez humana, al ser pillado jugando al solitario en el pleno del Consejo General de Ciudadanía Española en el Exterior celebrado en Madrid.
 

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