Libardo García Gallego

¡Viva el castrochavismo!

El ideario filosófico de la ultraderecha fascista se resume en que: “los pobres lo son debido a su pereza congénita; creen tener el derecho a la libertad de invadir terrenos ocupados por campesinos pobres, desplazando o eliminando a estos; defienden el unanimismo político-religioso; consideran que los derechos humanos no pueden garantizarse a todas las personas, pues debido a su origen social, su raza, su religión o su credo político hay seres superiores, medianos e inferiores; gozan del derecho a explotar libremente la fuerza de trabajo de quienes carecen de medios de producción; el Estad

Alienación y folclorismo

Ignorantes de la idiosincrasia latina es difícil saber si todos nuestros países se asemejan en cuanto a sus comportamientos sociales. Por lo que dicen algunos entendidos, Colombia es excepcional: somos uno de los países más desiguales y pobres pero al mismo tiempo uno de los más felices. Es como si hubiésemos sido adiestrados para ser esclavos obedientes, aguerridos y sumisos.

¡Viva el castrochavismo!

El ideario filosófico de la ultraderecha fascista se resume en que: “los pobres lo son debido a su pereza congénita; creen tener el derecho a la libertad de invadir terrenos ocupados por campesinos pobres, desplazando o eliminando a estos; defienden el unanimismo político-religioso; consideran que los derechos humanos no pueden garantizarse a todas las personas, pues debido a su origen social, su raza, su religión o su credo político hay seres superiores, medianos e inferiores; gozan del derecho a explotar libremente la fuerza de trabajo de quienes carecen de medios de producción; el Estad

Alienación y folclorismo

Ignorantes de la idiosincrasia latina es difícil saber si todos nuestros países se asemejan en cuanto a sus comportamientos sociales. Por lo que dicen algunos entendidos, Colombia es excepcional: somos uno de los países más desiguales y pobres pero al mismo tiempo uno de los más felices. Es como si hubiésemos sido adiestrados para ser esclavos obedientes, aguerridos y sumisos.

Tres temas del momento

¿En los Acuerdos de La Habana se omitió el tema de los Derechos Humanos? No! Lo acordado allí es el mejor aporte a la defensa de los derechos humanos, empezando por el de la vida, el cual mejora con la dejación de las armas y la incorporación a la vida civil. Claro, el Gobierno tendrá que desmontar sus grupos paramilitares o bacrim que llaman y garantizar la seguridad de toda la población.

Tres temas del momento

¿En los Acuerdos de La Habana se omitió el tema de los Derechos Humanos? No! Lo acordado allí es el mejor aporte a la defensa de los derechos humanos, empezando por el de la vida, el cual mejora con la dejación de las armas y la incorporación a la vida civil. Claro, el Gobierno tendrá que desmontar sus grupos paramilitares o bacrim que llaman y garantizar la seguridad de toda la población.

Ante el nuevo código de policía

Durante varios años en las Instituciones Educativas se propuso regresar a la “Urbanidad de Carreño”, un manualito donde nos enseñaron a los octogenarios de hoy a usar los cubiertos, a saludar, agradecer y despedirnos, a respetar a las demás personas, en fin, todo el protocolo requerido para no hacer el oso en un palacio real. En vez de ese texto se incluyeron las “Relaciones Humanas”, una temática más práctica y más profunda.

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