40 años. Daños estructurales

Estos días, la Constitución cumple 40 años. Durante años, quienes reivindicaban un cambio constitucional, de mayor o menor profundidad, eran, éramos, tratados con desdén e ignorados por los medios de comunicación.

Hoy, la situación ha cambiado de forma radical y la reforma de la Constitución está presente en todos los medios.

Hagamos la valoración que hagamos de la transición política que coronó la constitución, es evidente que hoy la constitución estalla por sus costuras.

Mientras escribimos estas líneas, miles de universitarios y universitarias celebran referéndums sobre la monarquía, lo mismo hacen pueblos y barrios de la geografía española.

Al mismo tiempo que se confirma lo que ya se sabía sobre la corrupción de la monarquía y su sintonía y negocios  con las satrapías fundamentalistas como Arabia Saudí.

El poder judicial, presunta garantía de independencia y de defensa de los derechos de la ciudadanía, se rinde ante el poder de la banca en medio de un espectáculo vergonzoso.

El sistema constitucional se muestra incapaz de generar mecanismos que den una salida democrática a problemas como el actual de Catalunya.

Al mismo tiempo que cuan Unión Sagrada, PP, Cs y PSOE forman un muro que pretende ser infranqueable alrededor de los borbones, padre e hijo.

Mareas ciudadanas, blanca de sanidad, verde de educación, morada de igualdad y pensionistas, no comprenden cómo la Constitución blinda privilegios de la monarquía (art 56), de los inversores en deuda pública (artículo 135) y de la Iglesia Católica  ( art. 27), pero no los derechos de la ciudadanía a que educación, pensiones, sanidad y dependencia  dejen de ser meras declaraciones.

Esto va a cambiar. El nudo de la cuestión no es si va a haber reforma constitucional o no, es quién va a dirigir los cambios constitucionales, si con cambios cosméticos el poder, oligarquía financiera, empresas de IBEX35…envueltos en una bandera monárquica y con apoyos de una derecha cada vez más atrevida que se reivindica de lo peor de nuestra historia, van a reflejar en el texto constitucional el modelo que desgraciadamente han conseguido a la salida de la crisis.

La mayoría social estafada por la crisis se encuentra ante el reto de levantar un proceso de movilización y organización capaz de dar un objetivo político, de cambio real.

En esa estamos quienes defendemos la III República como proyecto político de una nueva España plurinacional, laica, feminista. La tarea es inmensa, pero hay que comenzar a dar pasos. El pasado ocho de diciembre nos reunimos en Madrid  representantes de más de cien organizaciones republicanas de todo el Estado, convocadas , entre otros por la Junta Republicana de Izquierdas de Navarra, y hemos adquirido el compromiso de avanzar en la organización y la movilización Para lograr el Proceso Constituyente  que asegure una sociedad que garantice el derecho a un trabajo digno, una sanidad y una educación públicas, una vivienda digna y por supuesto una sociedad igualitaria, lejos del patriarcado que mata y discrimina a las mujeres.

Firman: Javier De Miguel Fernando Codés, Patxi Dïaz , Angel Sanz , Juan Sánchez, Paco Jiménez de la Junta Republicana de Izquierdas de Navarra

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación